Internacional

EE.UU. y Rusia acuerdan prolongar 48 horas la tregua en Siria pese a las violaciones

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos no ha registrado ningun civil muerto en las últimas 48 horas, pese a que varios choques han quebrantado la tregua en algunos puntos del país

Un niño con una arma de jugete pasa junto a un edificio en ruinas en la ciudad siria de Qamishli el pasado 13 de septiembre, dos días después de que se decretase una tregua
Un niño con una arma de jugete pasa junto a un edificio en ruinas en la ciudad siria de Qamishli el pasado 13 de septiembre, dos días después de que se decretase una tregua - AFP
ABC.ES Beirut - Actualizado: Guardado en:

Estados Unidos y Rusia han acordado este miércoles prolongar 48 horas el alto el fuego en vigor en Siria desde el lunes pasado, pese a las violaciones «de ambas partes» en conflicto y a la preocupación de Washington por la falta de entrega de ayuda humanitaria a zonas sitiadas, un componente clave del acuerdo.

El secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, y el ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, acordaron durante una conversación telefónica «extender el cese de hostilidades por otras 48 horas, con el objetivo de que dure siete días», dijo hoy el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Mark Toner.

Desde que entrara en vigor el alto el fuego, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos no ha registrado ninguna muerte de civiles ni combatientes por motivo de la guerra. La calma prevalece hoy en la mayor parte de Siria, que vive su segundo día de tregua, pese a algunas violaciones del alto el fuego, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

La ONG ha apuntado que estallaron combates la pasada madrugada entre las fuerzas gubernamentales y el grupo radical Yund al Aqsa y otras facciones islámicas en el área de Al Kibaria, próxima al pueblo de Kaukab, tras un ataque de los grupos armados a esa zona de la provincia central de Hama. Esta ofensiva insurgente coincide con otra similar a la localidad de Maan, también en Hama.

Las brigadas islámicas han logrado avanzar en esos enfrentamientos, en los que hay intercambio de fuego de artillería, y han tomado varios puntos de Al Kibaria. Por otro lado, en la vecina provincia de Alepo, tres proyectiles impactaron en el pueblo de Bianu, en el norte de la región, donde los vecinos acusaron a milicianos progubernamentales estacionados en las poblaciones próximas de Nubul y Al Zahrá, de mayoría chií. Además, aviones de guerra dispararon con armas automáticas contra la carretera que une las localidades de Kafr Naha y Atareb, en el oeste de Alepo.

El Observatorio ha destacado que tras la medianoche se desencadenaron choques entre facciones islámicas y Daesh, excluido del acuerdo de tregua, al este de la ciudad de Azaz, en el norte de Alepo y fronteriza con Turquía, después de que los radicales lanzaran un ataque. Una alto al fuego similar pactado en febrero se vino abajo gradualmente y se produjo a continuación una fuerte escalada de la violencia, especialmente en torno a Alepo.

Ayuda humanitaria

Mientras varios conflictos salpican un país sobre el que pesa una tregua que entró en vigor el pasado 12 de septiembre, dos convoyes de ayuda que cruzaron desde Turquía hacia Siria esperan este miércoles en tierra de nadie el permiso para seguir su viaje hacia la ciudad de Alepo. Las desavenencias entre las partes enfrentadas demoran el reparto de asistencia en el tercer día de alto el fuego.

Los convoyes, cada uno compuesto de 20 camiones que transportan principalmente alimentos y harina, cruzaron hacia Siria desde la localidad turca de Cilvegozu, a unos 40 kilómetros al oeste de Alepo, este martes, pero apenas han avanzado en territorio sirio. «Las cosas están llevando más tiempo del que esperábamos», ha reconocido David Swanson, portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA). Un segundo responsable de las Naciones Unidas ha indicado que el envío de ayuda a Alepo tiene que cruzar numerosos puestos de control operados tanto por las fuerzas opositoras como gubernamentales y todavía hay incertidumbre sobre si la ayuda podría llegar de forma segura.

Por su parte, George Sabra, un importante dirigente opositor, ha responsabilizado a Damasco, argumentando que la insistencia del Gobierno en controlar la ayuda está obstruyendo su envío a Alepo en virtud del acuerdo. El Gobierno sirio ha dicho que rechazará cualquier envío de ayuda a la ciudad que no sea coordinado con Damasco y la ONU, especialmente los procedentes de Turquía, que ha apoyado a los rebeldes que luchan contra el régimen de Al Assad.

Swanson ha indicado que las diferencias entre las partes enfrentadas están bloqueando el que la ayuda llegue a la parte de Alepo controlada por los rebeldes. «Algunos grupos están buscando sacar un provecho político de esto y esto es algo que necesitamos dejar de lado», ha subrayado. «Además del este de Alepo, las operaciones humanitarias de la ONU dentro de Siria también están preparadas para repartir asistencia que salve vidas a otras zonas asediadas y de difícil acceso (...) pero solo una vez sea posible el acceso», ha precisado.

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