Andrej Babis, atiende a la prensa
Andrej Babis, atiende a la prensa - REUTERS

El «Trump checo», favorito en las elecciones de la República Checa

Los sondeos le dan el 27,7% de los votos gracias a una campaña populista en la que ha atacado duramente a Europa y a las «élites que la dirigen»

corresponsal en BerlínActualizado:

La desafección por los mensajes políticos de conservadores y socialdemócratas cobra cuerpo electoral también en la República Checa. A pesar de tratarse de uno de los países de la UE que más ha progresado en los últimos años, un recalcitrante voto protesta amenaza con elegir este fin de semana al multimillonario Andrej Babis, gracias a una campaña populista y en la que ha atacado duramente a Europa y a las «élites que la dirigen». Los últimos sondeos le dan el 27,7% de los votos, seguido de socialdemócratas con algo menos del 12%.

Su partido, Akce nespokojených obcanu (Acción de Ciudadanos Insatisfechos), ANO, «Sí» en checo, surgió como un movimiento de indignados y en medio de un tumulto de escándalos de corrupción. Babis lo fundó en 2011 aprovechando el voto protesta y con la característica principal de ser un partido «antipolítico», cuyo objetivo declarado es luchar contra la corrupción y las normativas europeas abusivas. Su líder, sin embargo, ha nacido y crecido al amparo de la corrupción y las élites económicas que tanto critica.

Multimillonario

Nacido en Bratislava (Eslovaquia) en 1954, Babis es hijo de un diplomático, miembro de la alta sociedad de Praga y levantó un imperio económico tras hacerse con importantes empresas que quedaban huérfanas del Estado tras la caída del Muro de Berlín y el final del comunismo en Checoslovaquia. Es propietario del grupo agroindustrial Agrofer, uno de los más importantes del país, y desde 2013 de dos diarios nacionales, tres canales de televisión y dos emisoras de radio. Con una fortuna estimada en 4.000 millones de euros, se ha convertido en el segundo hombre más rico del país.

Con una fortuna estimada en 4.000 millones de euros, se ha convertido en el segundo hombre más rico del país

El resultado de las elecciones de 2014 le permitió ya la entrada en el gobierno de coalición liderada por los socialdemócratas y ocupar el puesto de viceprimer ministro y responsable de Finanzas, cargo del que tuvo que dimitir por sospechas de manipulación de fondos públicos y fraude fiscal. Su renuncia arrastró la dimisión del gobierno en bloque.

Algunos medios le acusan además de haber estado utilizando inspecciones de Hacienda para amedrentar a rivales empresariales. El pasado mes de septiembre perdió su inmunidad parlamentaria y a partir de ese momento puso todas sus fuerzas en la elección como jefe de gobierno, lo que paralizaría los juicios contra él, en los que se enfrenta a penas de cárcel.

Babis y el comercio del miedo

«La campaña electoral previa a esta votación ha estado vacía de contenidos, los votantes perciben que la división entre derecha e izquierda ha desaparecido completamente y los asuntos principales son dos: Babis y el comercio del miedo», explica Jiri Pehe, director del New York University de Praga. Se trata de unos de los países con menos tasa de paro de Europa y la renta per cápita en paridad de poder adquisitivo ha pasado de 17.600 euros en 2004 (año de entrada en la UE) hasta los 25.700 euros en 2016, superando a Portugal o Grecia y pisando los talones a España, pero eso no evita que el 80% de los checos se declare en las encuestas insatisfecho con su situación personal y más del 70% reconoce que simpatiza con el antieuropeismo de Babis.

Aunque el ANO no es un partido antieuropeísta al uso, sí defiende que entrar en el euro no sería un paso en la dirección correcta, puesto que la soberanía monetaria es parte de la independencia económica que defiende el magnate. Babis no promete ni defiende una salida de la República Checa de la UE, pero cree que este organismo debe cambiar de forma radical porque «muchas políticas, directivas y decisiones que emanan de la unión me recuerdan a la Unión Soviética». En concreto, reniega de las cuotas, regulaciones e impuestos que provienen de Bruselas, que en su opinión son «enemigos de la libertad». Entre sus propuestas económicas, las bajadas de impuestos generalizadas ocupan un lugar destacado.

Reniega de las cuotas, regulaciones e impuestos que provienen de Bruselas, que en su opinión son «enemigos de la libertad»

Babis está absolutamente en contra de las cuotas de inmigrantes y cree que la OTAN debería sellar sus fronteras para mantener alejados a los extranjeros. La agencia Bloomberg calcula que la victoria de Babis podría aislar a la República Checa del eje central de la UE, y además reforzaría al sector más crítico, altualmente formado por Polonia y Hungría. Al igual que Trump en EEUU, Babis goza de gran popularidad a pesar del conflicto de interés que supondría llegar a ser primer ministro y dueño de un holding agrario que le ha convertido en la segunda mayor empresa del país, pero precisamente uno de los pilares de su discurso está basado en su intención de gestionar económicamente el país como si fuera una empresa, argumentando que su inteligencia y su talento para hacer negocios pueden ser perfectamente extrapolados al gobierno.

Una de las medidas que promovió como ministro y con la que obtuvo un gran respaldo popular la informatización obligatoria de los sistemas de pago de las empresas, que redujo de forma drástica la evasión fiscal. Decisiones como esta, han hecho calar en la población su eslogan de campaña: «Las cosas mejorarán» y lo han situado como candidato con más opciones a la jefatura de gobierno. Las encuestas auguran además que otros cinco partidos superarán el umbral mínimo del 5 % para entrar en el parlamento: los liberal-conservadores ODS y TOP09, el democristiano KDU, el Partido Pirata y el partido euroescéptico SPD. De confirmarse estos resultados, Babis podría formar un gobierno en minoría con el apoyo de comunistas y euroescépticos.