Trump, en su discurso en la inauguración de la APEC en Vietnam
Trump, en su discurso en la inauguración de la APEC en Vietnam - REUTERS

Trump avisa de que no tolerará más abusos comerciales en la cumbre APEC

Tras su paso por China, el presidente estadounidense recupera su discurso proteccionista en la reunión del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico en Vietnam

CORRESPONSAL EN ASIAActualizado:

Recobrando su contundencia habitual tras su paso por China, donde se mostró tan conciliador que llegó a caer en la blandura, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a cargar este viernes contra los excesos de la globalización. Con un discurso desafiante, el magnate ha advertido de que no tolerará más “abusos comerciales” ante la veintena de jefes de Estado y de Gobierno que acuden a la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC) en Vietnam, nueva escala de su gira por Asia.

Sin acusar directamente ni a China ni a otros miembros de APEC, que se han beneficiado de la deslocalización de las fábricas americanas por su barata mano de obra, Trump denunció que algunos países se aprovechaban de la Organización Mundial del Comercio (OMC) al incumplir sus normas. “Dichas prácticas han perjudicado a mucha gente en nuestro país, donde hemos bajado las barreras de nuestro mercado y eliminado aranceles sin que haya sido recíproco en otras partes”, criticó con severidad, según informa la agencia Reuters. Para su mensaje claro y directo, el foro no podía ser más adecuado, ya que los 21 países de APEC suman el 60 por ciento de la economía global.

Al igual que hizo en Pekín, donde apadrinó la firma de acuerdos multimillonarios para reducir el astronómico déficit comercial estadounidense, no culpó a los países que se habían beneficiado, sino a las anteriores administraciones en la Casa Blanca y a la OMC, que “no puede funcionar correctamente si todos sus miembros no respetan sus reglas”. Pero prometió que “desde este día en adelante, competiremos sobre unas bases justas e iguales y no dejaremos que se aprovechen de EE.UU. nunca más”. Repitiendo el eslogan de su campaña electoral, que tan buen resultado le dio en su país hace un año, aseguró que “voy a poner siempre a América primero”.

Según relató, “algunas prácticas, junto a nuestro fracaso colectivo para afrontarlas, dañan a muchas personas en nuestros países, con empleos, fábricas e industrias que han sido arrancados de EE.UU. y muchos otros lugares”. Ante esa deslocalización, que ha mermado el tejido industrial estadounidense y europeo y empobrecido a la clase media, Trump señaló que “no podemos tolerar más estos abusos comerciales crónicos y no lo haremos”.

Entre ellos, destacó “el audaz robo de la propiedad intelectual” y las “practicas destructivas de forzar a los empresarios a ceder su tecnología al Estado o imponerles un socio local en ˝joint-ventures˝ a cambio de acceder al mercado”. Además de insistir en que la Casa Blanca “no volverá a hacer la vista gorda”, prometió que “atajaremos los subsidios masivos a ciertas industrias a través de colosales empresas estatales que impiden hacer negocios a la competencia privada”.

Dejando claras estas condiciones, invitó a los países de APEC a llegar a acuerdos bilaterales ateniéndose a las normas del “comercio justo recíproco” y sobre “la base del respeto y beneficio mutuos”. Marcando su impronta, abogó por establecer “un nuevo marco comercial indo-pacífico” que incluya también a la India, otro gigante emergente aliado de Washington que Trump quiere sumar a las economías de Asia y el Pacífico.

Nada más llegar al Despacho Oval, el magnate sacó a EE.UU. del Tratado Transpacífico de Libre Comercio (TPP), que había impulsado Obama con otros once países a ambas orillas de dicho océano, todos pertenecientes a APEC. Sumando el 40 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) global, entre ellos destacan potencias como Japón, Canadá y Australia y países emergentes como México, Chile, Vietnam y Malasia, pero no China.

Argumentando que estos acuerdos generales dañan la economía norteamericana, Trump busca firmar convenios comerciales bilaterales. El motivo es evidente: aprovechar la posición de fuerza que Washington tiene en cualquier negociación a dos bandas, que se diluye en un tratado colectivo, sobre todo si en el mismo figuran potencias otras potencias regionales.

Pero los once países restantes del TPP, que solo representan el 13,5 por ciento de la economía global, quieren seguir adelante con el proyecto y ya están negociando en esta cumbre de APEC en Vietnam. Celebrada en la ciudad costera de Da Nang, donde las tropas estadounidenses desembarcaron en 1965 y escenario de cruentos combates de la Guerra de Vietnam, dicha reunión también abordará la situación política de la región.

Trasfondo político

Su mayor peligro es la crisis nuclear de Corea del Norte, a la que también se refirió Trump en su alocución. A su juicio, “el futuro de esta región y su maravillosa gente no debe ser rehén de las perversas fantasías de violenta conquista y chantaje nuclear de un dictador”.

Además del desafío atómico del régimen de Kim Jong-un, sobre la mesa están las disputas territoriales en el Mar del Sur de China, por donde Pekín se está expandiendo pese a las quejas de sus vecinos. En clara oposición al discurso de Trump, el presidente chino, Xi Jinping, volvió a hacer gala de su discurso a favor del libre mercado, aunque luego mantiene numerosas restricciones para las compañías extranjeras en su país.

También está por ver en esta cumbre si Trump y su homólogo ruso, Vladimir Putin, se reúnen para hablar sobre Corea del Norte y Siria.

Después de Da Nang, Trump viajará este sábado a Hanoi para entrevistarse con el presidente vietnamita, Tran Dai Quang, y luego a Manila, donde asistirá el domingo a la cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean). Con un encuentro con el presidente filipino, Rodrigo Duterte, acabará el lunes su primera gira por Asia.