La indonesia Siti Aisyah, una de las acusadas de matar a Kim Jong-nam
La indonesia Siti Aisyah, una de las acusadas de matar a Kim Jong-nam - REUTERS

Un tribunal examina los rastros del neurotóxico VX en la ropa de las acusadas de matar a Kim Jong-nam

El pasado 13 de febrero, Kim se disponía a viajar a Macao, donde residía en el exilio, cuando dos mujeres le asaltaron en la terminal de salidas del aeropuerto de Kuala Lumpur y le frotaron el rostro con el veneno

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El juicio en Malasia por el asesinato de Kim Jong-nam, hermano del líder norcoreano, Kim Jong-un, ha entrado este martes en su segunda semana con la visita al Departamento de Química para revisar las evidencias del uso del agente nervioso VX en la muerte. El director del Centro de Armas Químicas del país, Raja Subramaniam, señaló el pasado viernes que se hallaron rastros del neurotóxico, considerado por Naciones Unidas como un arma de destrucción masiva, en la ropa de ambas acusadas. El juez Azmi Ariffin, los fiscales y los abogados defensores visitaron este lunes durante más de una hora y media las instalaciones, entre fuertes medidas de seguridad, junto a la indonesia Siti Aisyah y la vietnamita Doan Thi Houng, que están siendo juzgadas por el crimen.

Conforme al relato de Subramaniam, es posible que el veneno encontrado en las prendas de las acusadas aún continúe activo, reporta el diario New Straits Times. La vista se produjo sin la presencia de medios de comunicación, mientras que la declaración de testigos prevista para la tarde fue pospuesta al martes. La acusación ha solicitado el testimonio de más de 100 testigos y expertos con los que pretende probar la «intención de matar» de las mujeres. Las dos imputadas se declararon «no culpable» durante la apertura del juicio el día 2 y de ser condenadas afrontan la pena capital.

El pasado 13 de febrero, Kim se disponía a viajar a Macao, donde residía en el exilio, cuando dos mujeres le asaltaron en la terminal de salidas del aeropuerto de Kuala Lumpur y le frotaron el rostro con el veneno. El norcoreano perdería la vida unos 20 minutos después del asalto y cuando era trasladado en ambulancia al hospital. La autopsia realizada por forenses malasios determinó que el cadáver contenía residuos del citado tóxico en ojos, orina y sangre, además de en los objetos personales de la víctima.

Tanto Doan como Aisyah aseguraron durante los interrogatorios con la Policía que creían que participaban en una broma para un programa de televisión y que líquido utilizado era aceite para bebés. La defensa cuestiona la exposición al VX por parte de las acusadas ya que ni estas ni las personas que tuvieron contacto directo con el cuerpo contaminado de la víctima sufrieron síntomas de envenenamiento. Las dos mujeres declararon a las autoridades que un grupo de cuatro hombres, quienes presuntamente orquestaron el incidente, les pagaron unos 80 dólares a cada una por participar en el montaje.

Estos varones, que la Policía identificó como norcoreanos, salieron del país el mismo día del asesinato y se encuentran en paradero desconocido. El tribunal ha rechazado publicar las identidades y nacionalidades de estas cuatro personas, también acusadas por el asesinato. Los servicios de inteligencia de Corea del Sur y Estados Unidos atribuyeron el crimen a agentes norcoreanos.

Pyongyang sostiene que Kim murió de un ataque cardíaco y acusa a las autoridades malasias de conspirar con sus enemigos, al tiempo que insiste en identificar a la víctima como Kim Chol, el nombre que figuraba en el pasaporte con el que viajaba la víctima.