El jefe de ExxonMobil, Rex Tillerson
El jefe de ExxonMobil, Rex Tillerson - AFP

Rex Tillerson, sin experiencia diplomática pero con muchas millas de vuelo

Los intereses petroleros y la relación con Putin pueden crear problemas al designado por Trump para la secretaría de Estado

NUEVA YORKActualizado:

Como muchos otros de los nominados por Donald Trump para su Gabinete, Rex Tillerson (Wichita Falls, Texas, 1952) no tiene un ápice de experiencia gubernamental. Pero al elegido para secretario de Estado, el encargado de dirigir la diplomacia estadounidense, le sobran millas por todo el mundo. Tillerson es el consejero delegado de la multinacional petrolífera ExxonMobil, el gran gigante del sector, con la que ha negociado acuerdos en todo el mundo, desde Guinea Ecuatorial a Kazajistán, pasando por buena parte de Oriente Medio.

Pero hay un país que ha marcado la trayectoria de Tillerson y que centra todas las conversaciones sobre su nombramiento: Rusia. En un momento de fuertes tensiones entre Washington y el Kremlin, en medio de la constatación de la CIA de que «hackers» rusos trataron de favorecer a Trump en las elecciones, el presidente electo nomina a un ejecutivo que no esconde su sintonía con Rusia.

Con Tillerson al mando, ExxonMobil ha establecido fuertes alianzas con Rusia en los últimos años y, en el camino, ha creado una relación íntima entre su consejero delegado y el hombre fuerte de su Gobierno, Vladimir Putin. Fue el mismo presidente ruso quien le condecoró con la Orden de la Amistad.

Tillerson negoció un acuerdo multimillonario para explorar y extraer petróleo y gas en el Ártico con la petrolera estatal rusa Rosneft, liderada por un antiguo colega de Putin en el KGB, Igor Sachin. En 2014, después de que Rusia anexionara Crimea y mandara fuerzas militares al Este de Ucrania, ExxonMobil firmaba otro acuerdo que ampliaba las operaciones en el Ártico y añadía prospecciones en Siberia. La empresa también tiene operaciones en la isla de Sakhalin y en el Mar Negro.

Con su pegajoso acento tejano, que no ha perdido a pesar de sus muchos viajes por el mundo, Tillerson ha insistido en que, en sus negociaciones con Rusia, «ellos saben cuándo no es no» y que ha conseguido «un respeto mutuo» con el paso de los años. Pero es incuestionable que llegaría a la secretaría de Estado con un fuerte peso en la mochila. Las sanciones que EE.UU. ha impuesto a Rusia por su política expansionista en el Este de Europa han supuesto un freno al negocio de ExxonMobil. Si se levantaran las sanciones, uno de los primeros beneficiados sería el gigante petrolífero.