Rex Tillerson, durante su encuentro con Lavrov hoy en Bonn
Rex Tillerson, durante su encuentro con Lavrov hoy en Bonn - REUTERS

Tillerson pide a Moscú que respete los acuerdos de Minsk

El secretario de Estado de EE.UU. se ha encontrado con su homólogo ruso, en el marco de la reunión de ministros de Exteriores del G-20 en Bonn

CORRESPONSAL EN BERLÍNActualizado:

Los ministros de Exteriores del G-20 respiran algo más aliviados que cuando llegaban a Bonn a mediodía. El secretario de Estado de EE.UU., Rex Tillerson, ha pedido a su homólogo ruso Serguei Lavrov que Rusia respete los acuerdos de Minsk y que ayude a reducir la violencia en el conflicto de Ucrania, una señal de continuidad en política exterior, además de sugerir una serie de vías de colaboración entre las dos potencias mundiales que tiende claramente a un acercamiento. Tillerson ha puesto solamente una condición: Estados Unidos está dispuesto a cooperar con Moscú solamente si esto beneficia a sus intereses.

Estos son los apuntes sobre la marcha que han comentado ambos ministros tras la primera reunión en la que se han visto las caras, una bilateral mantenida en Bonn, en el marco de la conferencia ministerial del G20 a cuya reunión plenaria Lavrov no asiste como consecuencia de las sanciones a Rusia. «Estados Unidos considerará trabajar con Rusia si encontramos áreas de cooperación práctica que beneficien a los estadounidenses», declaró Tillerson tras el encuentro.

La reunión pone de manifiesto el surgimiento de un nuevo eje Washington-Moscú que mantiene sin embargo líneas prestablecidas, el menos en lo que respecta a Ucrania, y que por ahora eclipsa al resto del G20. El pleno de la conferencia, que se ocupa esta tarde de la Agenda 2030 de Naciones Unidas, no parece interesar a nadie en comparación con cualquier gesto de estos dos ministros. «Hay muchos problemas y perdemos el tiempo, ya que no los estamos solucionando», ha declarado por su parte Dmitri Peskov, portavoz del Kremlin, «algunos problemas son tales que ni Estados Unidos ni Rusia pueden solucionarlos de manera eficaz».

Colaboración futura

Tanto Peskov como algunos de sus colaboradores desplazados a Bonn han mostrado tras la bilateral su «satisfacción» por el transcurso de la conversación y aseguran que «se han sentado las bases de una colaboración futura», aunque no han precisado las áreas concretas en las que puede desarrollarse esa colaboración. «Está claro que no podemos solucionar nosotros, estos dos países, todos los problemas, pero también está claro que pensamos lo mismo sobre muchas cosas, que compartimos conceptos, y que hay muchos campos en los que podemos hacer cosas juntos», ha dicho Lavrov.

Durante la conversación, Tillerson ha hablado en nombre del presidente Donald Trump y ha hecho saber a Lavrov que Trump está «dispuesto a superar dificultades bilaterales», además de asentir a la organización con celeridad de un encuentro personal entre los jefes de gobierno estadounidense y ruso.