Martin Schulz, líder el SPD, durante una sesion del Parlamento alemán l
Martin Schulz, líder el SPD, durante una sesion del Parlamento alemán l - AFP

Schulz propone ahora que la Gran Coalición solo dure dos años

El líder socialdemócrata alemán intenta vencer la oposición al acuerdo en su partido

CORRESPONSAL EN BERLÍNActualizado:

El congreso extraordinario que el Partido Socialdemócrata alemán (SPD) celebrará el domingo en Bonn, para dar el visto bueno o no al preacuerdo de negociación de la Gran Coalición con Merkel, ha abierto una batalla sin cuartel entre partidarios y contrarios, entre los que destaca el presidente de las juventudes del partido, los «Jusos», Kevin Kühnert, que ayer reiteró que la decisión «está abierta» y que avanzó que «cada día crecen nuestros apoyos». Amenazó además con que la posición «extremadamente difícil» en que se encuentra el partido «no será más fácil tras el domingo, con independencia de lo que pase», en alusión a la crisis de liderazgo en la que el presidente del SPD, Martin Schulz, parece ya quemado. Una encuesta de YouGov señalaba ayer que el 33% de los alemanes, en caso de cuajar la nueva Gran Coalición, apostarían por el socialdemócrata Sigmar Gabriel como número dos del Gobierno, mientras que Schulz sumaba solo el 22%.

«Equipo de evaluación»

Tratando de vencer la resistencia al preacuerdo, con el que se juega su carrera política, Schulz ha comenzado a inyectar en el partido la idea de que el SPD puede negociar una Gran Coalición para solo dos años revisables. «Podemos acordar incluso un equipo de evaluación como condición para iniciar las negociaciones».

La presidenta del grupo parlamentario socialdemócrata, Andrea Nahles, a quien de nuevo toma por sorpresa esa propuesta, prefiere hablar de ello el domingo, no a través de los medios de comunicación, y enfoca sus esfuerzos a rebatir a los Jusos. «Lo que Kühnert dice sobre temas como las jubilaciones es sencillamente falso», acusa la ministra de Trabajo, reconociendo que el «no» tiene «verdaderas posibilidades» de ganar la votación. Los sindicatos han hablado a favor del preacuerdo, al igual que organizaciones culturales y fundaciones, pero un tercio de los 600 delegados socialdemócratas todavía no ha decidido su voto.

Eso sí, mientras el SPD se tensa con peligro de ruptura y la Gran Coalición permanece en la incertidumbre, el parlamento alemán sigue trabajando. El partido populista Alternativa para Alemania (AfD) no logró ayer votos suficientes para contar con un representante en la comisión parlamentaria de secretos oficiales, encargada de controlar los servicios secretos. Y Merkel visita hoy París para tratar sobre la reforma europea sin una posición desde la que hablar con Macron.