Di Magio, a su llegada hoy a la segunda ronda de conversaciones
Di Magio, a su llegada hoy a la segunda ronda de conversaciones - EFE

Salvini y Di Maio acuerdan un primer ministro político y no técnico

Los dos partidos populistas esperan cerrar mañana su programa de gobierno

CORRESPONSAL EN ROMAActualizado:

El nuevo primer ministro italiano será un político, no un técnico. Luigi Di Maio, líder del antisistema Movimiento 5 Estrellas (M5E), y Matteo Salvini, secretario de la Liga Norte, de extrema derecha, llamaron hoy al presidente de la República, Sergio Mattarella, para comunicarle que han llegado a un acuerdo sobre el nombre del primer ministro. Referirán mañana los detalles a Mattarella, tras una reunión en la que se cerrará el programa del futuro gobierno. «Faltan los puntos y comas, pero no hemos cerrado todavía el contrato de gobierno», es la síntesis que hizo Gian Marco Centinaio, jefe del grupo de la Liga en el Senado, al acabar la reunión técnica del domingo en Milán a la que asistieron Di Maio y Salvini. El primero hizo una declaración en su típico estilo retórico y banal: «Se está escribiendo la Historia y es necesario tiempo. Se están afrontando temas importantísimos. Por primera vez en la Historia se realiza una negociación de gobierno poniendo en el centro los temas», dijo Di Maio.

En esas negociaciones sobre el programa, que consta de unos 20 puntos, están todas sus promesas electorales, pero hay un tema fundamental ausente: el crecimiento.

Italia lleva un cuarto de siglo con su economía estancada, porque no ha completado una serie de reformas necesarias. «El gran ausente en la discusión del programa de la Liga y el M5E es el crecimiento. Ese es el punto central, porque el déficit italiano es un déficit de crecimiento y de aquí se debe partir», explicaba hoy el economista Francesco Giavazzi, profesor de la prestigiosa universidad Bocconi de Milán.

Cambio de opinión

Para echar andar un gobierno, 70 días después de celebrarse las elecciones generales, el capítulo más complicado de escribir ha estado al margen del contrato. Se trata del nombre del primer ministro. En los últimos días parecía que Di Maio y Salvini propondrían al presidente de la República, Sergio Mattarella, el nombre de un técnico al margen de la Liga y el M5E, con alto perfil profesional, que pudiera ser intérprete y mediador de las posiciones de ambos partidos, capaz de dar también garantías a Bruselas. Pero hoy Di Maio aclaró que el primer ministro «será político y no un técnico».

En cualquier caso, corresponde al jefe del Estado, según las prerrogativas que le concede la Constitución, nombrar al jefe del gobierno y «a propuesta de éste, los ministros». Es una facultad que Mattarella dejó muy claro el sábado ejercitará totalmente, a lo que respondió Matteo Salvini haciéndole una observación inusual, sin demasiado respeto institucional: «Nuestra idea es renegociar los tratados de la Unión Europea, porque si no Italia se ahoga».

Cierto enfrentamiento está en el aire desde que el presidente Mattarella advirtió a los populistas que el «soberanismo es seductor pero impracticable», y les recordó que Europa es la referencia para Italia. Por fortuna, Italia cuenta con Mattarella, una figura institucional respetada.