Lavrov (centro) observa el saludo entre Al Mualem y Yavad Zarif
Lavrov (centro) observa el saludo entre Al Mualem y Yavad Zarif - AFP

Rusia, Siria e Irán cargan contra EE.UU. por su «acto de agresión» al bombardear una base aérea

Los tres países sostienen que el reciente ataque norteamericano cuestiona la seguridad en la zona

MadridActualizado:

Los gobiernos de Rusia, Siria e Irán condenaron este jueves en bloque el ataque de Estados Unidos contra la base aérea de Shayrat, en la provincia de Homs (Siria), como respuesta al ataque químico atribuido a Al Assad. Los tres países coinciden en que el bombardeo es un «acto de agresión» que repercutirá gravemente en la seguridad de la región y de todo el país. Una semana después de la primera ofensiva de Donald Trump en suelo sirio, miles de civiles y combatientes han sido evacuados de cuatro ciudades asediadas.

El ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, reiteró que cierran filas en torno a este episodio. «Somos unánimes en que el ataque fue un acto de agresión, que violó gravemente el derecho internacional y la Carta de Naciones Unidas». Lavrov, que exigió a Estados Unidos que respete la soberanía siria, compareció en una rueda de prensa conjunta en Moscú con sus homólogos iraní, Mohamed Yavad Zarif, y sirio, Walid al Mualem.

La respuesta del bloque que forman Moscú, Damasco y Teherán se hace justo una semana después de que el Ejército norteamericano bombardeara la base aérea de Shayrit, con el lanzamiento de más de cincuenta misiles «Tomahawk». El ataque se produjo por la creencia de que Al Assad estuvo detrás del ataque químico perpetrado desde esa misma base solo unos días antes, en el que murieron más de 80 civiles. La ofensiva estadounidense se saldó con siete muertos y decenas de heridos tras el bombardeo.

Lavrov subrayó que Estados Unidos no puede incurrir en acciones que «pueden tener graves consecuencias para la seguridad no solo regional, sino también global». No obstante, reiteró la petición hecha 24 horas antes por Vladímir Putin y Recep Tayyip Erdogan sobre la necesidad de que se lleve a cabo una investigación «exhaustiva, objetiva e imparcial» para dirimir lo ocurrido el 4 de abril, en alusión a la presunta utilización de armas químicas por Bashar Al Assad.

Serguéi Lavrov añadió que la investigación debe hacerse al amparo de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ), con un equipo «equilibrado»». Además, el ministro ruso, apoyado Walid al Mualem y Yavad Zarif, deslizó la hipótesis de que el ataque químico no fue más que un montaje para cambiar el gobierno actual. «Cada vez hay más testimonios de que fue un montaje, me refiero al incidente del empleo de armas químicas en la provincia de Idlib», declaró; y agregó que aquellos que se oponen a una investigación imparcial «no tienen la conciencia tranquila».

Al Mualem, por su parte, agradeció el respaldo de Rusia e Irán a su país y consideró que el encuentro trilateral, celebrada en Moscú, constituye un «mensaje fuerte» para Estados Unidos, después de su agresión a Siria. A su vez, el titular de Exteriores iraní denunció como un «hecho muy peligroso» el que se utilice el empleo de armas químicas como pretexto como actuar contra la soberanía e integridad territorial de un Estado independiente miembro de la ONU.

La reunión tripartita se celebró dos días después del primer contacto directo entre el secretario de Estado estadounidense, Rex Tillerson, y las autoridades rusas, que no ayudó a acercar posiciones frente al conflicto sirio.

Ciudades evacuadas

Un nuevo acuerdo entre el Gobierno sirio y la oposición armada desembocó ayer en que miles de personas fueron evacuadas de las poblaciones sitiadas de Madaya, Fua y Kefraya. En la primera fase, alrededor de 5.000 personas abandonaron los pueblos chiíes de Fua y Kefraya, en la provincia de Idlib -sitiadas desde hace más de dos años por facciones islámicas-. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos informó de que un convoy de 75 autobuses y 20 ambulancias trasladó a los evacuados, entre los que había 1.300 milicianos leales al Gobierno.