El Brexit será efectivo, previsiblemente, el 29 de marzo de 2019
El Brexit será efectivo, previsiblemente, el 29 de marzo de 2019 - AFP

Reino Unido comenzará a registrar en 2018 a los ciudadanos de la UE que viven en el país

El Gobierno británico contratará a 1.200 nuevos trabajadores antes de abril para hacer funcionar ese registro

LondresActualizado:

La ministra de Interior británica, Amber Rudd, ha anunciado que prevé iniciar el registro de los ciudadanos de la Unión Europea que residen en el Reino Unido a finales del próximo año.

El Gobierno británico contratará a 1.200 nuevos trabajadores antes de abril para hacer funcionar ese registro, que según Rudd será distinto al actual proceso de petición de residencia permanente en el Reino Unido, cuya complejidad burocrática ha motivado críticas.

Será «un sistema completamente distinto del tipo de sistemas a los que la gente está acostumbrada», ha indicado la titular de Interior durante una intervención en un comité de la Cámara de los Comunes.

Rudd aseguró que la «posición por defecto» que adoptará el Gobierno al recibir las peticiones de registro por parte de los cerca de tres millones de comunitarios en el Reino Unido será la de «aceptación».

«Con su permiso, podremos acceder a la información de Hacienda y del Ministerio de Trabajo y Pensiones para hacer que el proceso sea muy sencillo y directo», afirmó la ministra.

«Serán aceptados si no hay problemas de fraude o de criminalidad. Así que, aunque estamos reclutando personal adicional, esperamos que la gran mayoría de las personas que se registren lo hagan a través de internet de una forma muy sencilla», agregó.

El secretario permanente del Ministerio de Interior, Philip Rutnam, ha desvelado por su parte que se ha comenzado a contratar a 300 agentes adicionales para engrosar la fuerza fronteriza del Reino Unido, como parte de los planes de cara al «brexit».

La ruptura de lazos definitiva entre el Reino Unido y la Unión Europea se producirá previsiblemente el 29 de marzo de 2019, cuando expire el plazo de dos años desde que Londres invocó el artículo 50 del Tratado de Lisboa, que inicia el proceso de salida.

La primera ministra británica, Theresa May, se ha mostrado partidaria, sin embargo, de establecer un periodo de transición de unos dos años en el que Londres mantendría el acceso al mercado único «en los términos actuales», lo que implicaría una continuidad de la libertad de movimiento de los comunitarios durante ese tiempo.