Osama Abdul Mohsen
Osama Abdul Mohsen - Reuters

El refugiado sirio acogido en Getafe suplica ayuda para traer a España a su mujer e hijos por Navidad

Abdul Mohsen sufrió un incidente que dio la vuelta al mundo. La periodista húngara Petra Laszlo lo zascandilló cuando conseguían pasar el control policial antes de proseguir su huida hacia Alemania. Fruto de este incidente, organismos como la Escuela Oficial de Entrenadores de Fútbol y Fútbol Sala (Cenafe) y del Ayuntamiento de Getafe mediaron para que se instalara en España.

MadridActualizado:

El refugiado sirio Osama Abdul Mohsen, que llegó a Madrid el pasado 16 de septiembre junto a dos de sus hijos, ha enviado una carta al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para pedirle que le ayude a traer a España a su mujer y sus hijos por navidad.

En la frontera entre Serbia y Hungría, Abdul Mohsen y su hijo de siete años sufrieron un incidente que dio la vuelta al mundo. Varias cámaras captaron cómo la periodista húngara Petra Laszlo los zascadilleaba cuando conseguían pasar el control policial antes de proseguir su huida hacia Alemania. Fruto de este incidente, organismos como la Escuela Oficial de Entrenadores de Fútbol y Fútbol Sala (Cenafe) y del Ayuntamiento de Getafe mediaron para que se instalara en España.

En una misiva enviada al jefe del Ejecutivo, Abdul Mohsen denuncia además que a pesar de llevar tres meses en España continúa sin tener «el asilo y la protección oficial por diferentes motivos» que él no explica aunque asegura que son conocidos por el gabinete técnico del Ministerio de Asuntos Exteriores.

«Pobreza extrema»

Unos trámites que, según explica el refugiado sirio, le han impedido traer a España a su esposa, su hija y su hijo mayor, que se encuentran en Tuquía «en unas condiciones de pobreza extrema».

Además, denuncia que a pesar del visado para ellos que les concedió el Ministerio de Asuntos Exteriores los requisitos que le exigió para hacerlo efectivo son «imposibles de conseguir». «Ni ellos ni yo podemos acudir a la embajada siria a que nos den esos documentos. Además nos sentimos maltratados por la Embajada de España en Ankara que a mis llamadas y emails nos contestan de mala manera y en el teléfono no me quieren atender», señala en la carta.

Apelando a su condición de ser humano, suplica y ruega al jefe del Ejecutivo que ordene el visado de su familia para poder pasar las navidades juntos. «Piense que hemos escapado de una guerra y llevo cuatro años dando tumbos y ahora tengo la oportunidad de empezar una nueva vida en su país», concluye.