Un manifestante lanza una botella a la policía en los disturbios en Hamburgo, el pasado mes de julio
Un manifestante lanza una botella a la policía en los disturbios en Hamburgo, el pasado mes de julio - AFP

Redada en Alemania contra la extrema izquierda violenta de «Bloque Negro»

Protagonizó violentos disturbios en Hamburgo durante la celebración de la última cumbre del G-20, el pasado mes de julio

CORRESPONSAL EN BERLÍNActualizado:

La policía alemana efectuó a partir de las seis de la mañana de ayer 25 registros coordinados en viviendas de distintos puntos del país, relacionadas con los disturbios que el grupo violento de extrema izquierda «Bloque Negro» protagonizó en Hamburgo durante la celebración de la última cumbre del G-20, el pasado mes de julio. No fueron realizadas detenciones porque el objetivo era «llegar al corazón de este movimiento» y «revelar las estructuras que lo sostienen», explicó más tarde en rueda de prensa el responsable de la operación en la que participaron 583 agentes, Ralf Martin Meyer.

«Se trataba de acercarnos al núcleo de este movimiento, poder trazar un mapa de su red de conexiones», dijo, para lo que fueron incautados 26 ordenadores y 35 teléfonos móviles «que a partir de ahora serán examinados por los expertos». Por el camino los agentes se hicieron también con una ballesta, una sierra y una pistola, además de varios cuchillos que también fueron hallados en las viviendas registradas. «No ha sido ninguna sorpresa. Tanto los 75 acusados conocidos como los 26 acusados desconocidos son personas muy violentas y que habitualmente se sirven de armas como las encontradas para infundir terror a su paso», describió el responsable policial.

Un español detenido

«Suponemos que nadie ingresa accidentalmente en Bloque Negro», dijo por su parte el jefe de la redada, Jan Hieber, «además contamos con abundantes pruebas que demuestran que la violencia de Hamburgo fue meticulosamente planeada durante meses, hubo encuentros, grupos de trabajo, los extremistas de izquierda alemanes invitaron a anarquistas violentos extranjeros». Entre los detenidos en Hamburgo consta el español David Rincón, residente en Bilbao y que se trasladó a Berlín expresamente para participar en los disturbios.

Al igual que sobre el resto, pesan sobre él cargos de desacato a la autoridad y perturbación del orden público agravada, por la estela de destrucción indiscriminada de coches, tiendas y mobiliario público que los enmascarados y vestidos de negro dejaron a su paso en el barrio Schanzenviertel, ante el estupor de los aterrados vecinos. La policía alemana ha abierto además unos 3.000 expedientes en los que trabaja un equipo de 165 investigadores.