La primera ministra británica, Theresa May
La primera ministra británica, Theresa May - EFE

La UE rechaza las propuestas británicas para el futuro de la frontera irlandesa, según «The Telegraph»

Acorde a este rotativo, los mandatarios comunitarios habrían rechazado rotundamente las varias opciones que ha puesto sobre la mesa el Ejecutivo británico porque «ninguna de las opciones con aduanas que han propuesta funcionará»

LONDRESActualizado:

Es el gran problema que queda por resolver antes de acometer como será la futura relación entre ambas partes. La frontera irlandesa es la piedra en el camino de las negociaciones del Brexit entre Reino Unido y la UE y se ha vuelto a poner de manifiesto con la negativa, según avanza en exclusiva el diario británico «The Telegraph», por parte de Bruselas a las propuestas de solución aportadas por el Gobierno de Theresa May.

Acorde a este rotativo, que cita fuentes diplomáticas europeas, los mandatarios comunitarios habrían rechazado rotundamente las varias opciones que ha puesto sobre la mesa el Ejecutivo británico porque «ninguna de las opciones con aduanas que han propuesta funcionará».

Esta información surge a raíz de las conversaciones que están manteniendo ambas partes durante esta semana en la que han retomado las negociaciones. Un portavoz del Ejecutivo británico ha asegurado que continúan trabajando intensamente para «comprometerse» con los escenarios firmados el pasado mes de diciembre cuando Bruselas dio luz verde para pasar a la siguiente fase de negociaciones.

Esta nueva propuesta por parte de Reino Unido incluía opciones para respaldar una estrecha relación económica que hacía innecesarios los controles aduaneros mediante la utilización de la tecnología. Algo que evitaría, según el bando británico, fricciones innecesarias.

Con esta negativa por parte de Bruselas, May se encuentra en un callejón sin salida que podría reabrir el debate sobre la permanencia de Reino Unido en la unión aduanera. Algo descartado vehementemente y en varias ocasiones por la primera ministra ya que significaría una «traición» al grupo de brexiters, dirigidos por el ministro de Exteriores Boris Johnson y el de medio ambiente Michael Gove, que apuestan por un brexit más duro. Un camino que parecía haber elegido la premier y que con esta nueva negativa europea podría verse truncado.

Por si fuera poco, según el «The Telegraph», el negociador jefe de la UE Michel Barnier continúa presionando más a Reino Unido al confirmar a los embajadores de la UE que ha suspendido las discusiones internas sobre el futuro acuerdo comercial entre ambas partes por ahora.

Todo mientras el reloj sigue corriendo y a solo 10 semanas para que tenga lugar la reunión del Consejo Europeo que se celebrara en el mes de junio, donde se espera un avance significativo en estas cuestiones.

Ante este nuevo problema, cuenta el diario inglés, será la propia May quien se ponga al cargo de las reuniones semanales de su gabinete para encontrar soluciones alternativas. La primera ministra ha prometido en varias ocasiones que no permitirá el regreso a una frontera dura en Irlanda del Norte ni una frontera aduanera en el Mar de Irlanda que amenace la integridad territorial del Reino Unido, pero al mismo tiempo ha prometido abandonar tanto la unión aduanera como el mercado único.