Navalnii, durante una de sus detenciones tras una protesta
Navalnii, durante una de sus detenciones tras una protesta - AFP

Putin no da tregua en su acoso a Navalni

La Corte de Estrasburgo dictaminó que el bloguero anticorrupción no tuvo un juicio justo y fue inculpado «sin fundamento»

CORRESPONSAL EN MOSCÚActualizado:

Alexéi Navalni admitió la semana pasada en Estrasburgo que es altamente improbable que pueda existir algo capaz de impedir que Vladímir Putin sea reelegido presidente el próximo 18 de marzo. Por eso, dijo no comprender por qué el Kremlin no cesa en su persecución constante contra él. Navalni asistió el pasado miércoles a la vista de la Gran Sala del Tribunal Europeo de Derechos Humanos sobre su demanda contra Rusia por el «acoso político» que padece.

La nueva querella que el líder opositor ruso espera ver satisfecha en Estrasburgo está acreditada por los siete arrestos sufridos por convocar manifestaciones entre 2012 y 2014. Sin contar lo habidos posteriormente. Navalni ya obtuvo la razón del alto tribunal europeo cuando denunció las penas de cárcel a las que fue condenado por la Justicia rusa. La Corte de Estrasburgo, que instó a Moscú a pagar una indemnización, concluyó que el bloguero anticorrupción no tuvo un juicio justo y fue inculpado «sin fundamento».

El año pasado, Navalni fue castigado con tres penas de prisión menor y, tras su arresto de hoy, pasará seguramente 20 o 25 días en los calabozos policiales. No obstante, lo peor para él, fue la decisión de la Comisión Electoral Central de Rusia de cerrarle el paso a la lucha por el sillón presidencial el 18 de marzo.

Ha recurrido a todas la instancias posibles, ante el Tribunal Supremo de Rusia y el Constitucional, pero todos han ratificado el rechazo a permitirle ser candidato en los comicios. Hasta su equipo de campaña, una fundación creada al efecto, fue disuelta por un tribunal de Moscú el lunes de la semana pasada. Todo indica que, mientras Putin siga mandando, Navalni seguirá marginado. El zar no quiere adversarios con gancho.