Internacional

La prensa británica agita el debate de los «falsos niños» llegados de Calais

El Gobierno rechaza la propuesta de un diputado conservador que exige pruebas dentales para verificar la edad

Una «calle» del campamento de refugiados de Calais
Una «calle» del campamento de refugiados de Calais - AFP
LUIS VENTOSO Londres - Actualizado: Guardado en:

A finales de año, Francia quiere completar el desmantelamiento del vergonzoso campamento de refugiados de Calais, conocido como “La Jungla”. Allí, en condiciones infrahumanas y ávidos de alcanzar Gran Bretaña, malviven entre 6.500 y 10.000 inmigrantes, entre ellos 1.300 niños solos, según cálculos Unicef.

La convención de Dublín establece que los menores que viajan solos deben ser acogidos en aquellos países donde tienen ya familiares. El Reino Unido forma parte de ese acuerdo y se ha comprometido a recibir su cuota, que podrían ser en total unos 500 niños. En lo que va de año, han llegado a suelo británico como refugiados 140 menores y esta semana lo han hecho unos 39 desde Calais, según la BBC.

El cargado ambiente contra los extranjeros que emponzoña la vida británica desde el triunfo del Brexit se ha vuelto a sentir, con una polémica mediática a costa de los menores llegados de Calais. Algunos periódicos sensacionalistas han llevado a sus portadas fotos de los recién llegados y han puesto en duda que tengan menos de 18 años. En especial destaca la foto de un hombre enjuto, ya casi con arrugas, que a todas luces no es un menor. Algunos titulares han sido muy duros. Sobre la foto de ese inmigrante, “The Sun” titula en su primera: “Enséñenos los dientes”. “Daily Express” abre con “Furia por los pocos controles a los niños inmigrantes”. “Daily Mail” muestra un mosaico de fotos en portada con los que parece de más edad.

El debate lo calentó la propuesta de un diputado conservador, David Davies, quien ha pedido que se les hagan pruebas de rayos X para medir su edad a través de su dentadura. El Ministerio del Interior lo ha descartado y considera que sería “inexacto, inadecuado y falto de ética”.

La Asociación Británica de Dentistas ha condenado enérgicamente la propuesta: “Estamos vigorosamente en contra”. Alegan que las pruebas de rayos X deben de ser consentidas y solo pueden llevarse a cabo por motivos de salud. Los dentistas dicen también al diputado Davies que ellos no son “agentes de aduanas”.

Citizens UK, una onegé presidida por un obispo anglicano, se ha encargado de tramitar el viaje de los menores refugiados en colaboración con las autoridades francesas y británicas. Aseguran que ha habido una verificación rigurosa en cada caso, con trámites de diez horas con cada menor. Calculan que la edad media de los que han llegado hasta ahora al Reino Unido es de 16 años. En cuanto al hombre que aparece en las fotos de los tabloides, que ha desatado la controversia con su rostro maduro, fuentes de la onegé sostienen que podría ser un traductor que acompañaba a los menores.

Pero el diputado conservador Davies mantiene sus críticas: “Si saltan a los camiones [para llegar al Reino Unido], no van a tener problema en mentir sobre su edad”. “Los británicos quieren ayudar a esos niños, pero no que les tome el pelo gente que se ha puesto al frente de la cola aunque claramente son mayores de 18 años”. El diputado tory eurófobo Jacob Rees-Mogg lo ha secundado y lamenta que inmigrantes adultos ocupen el lugar de los niños con derecho a ser acogidos.

El Gobierno recuerda que en los casos de duda, cuando no hay documentación acreditativa de la edad, se procede a hacerles entrevistas y pruebas de comportamiento para tratar de establecer si son menores o no.

Clima de xenofobia

La polémica refleja el clima xenófobo que dominan parte de la vida británica desde el triunfo del Brexit. El rechazo a los inmigrantes fue el eje de la exitosa campaña del Leave. Theresa May, la primera ministra, ha asegurado que pondrá el control de las fronteras por encima de poder formar parte del mercado único europeo y ha tenido que retirar un controvertido globo sonda para obligar a las empresas a facilitar listas de empleados foráneos. Los padres extranjeros de niños que estudian en el Reino Unido tienen este año por primera vez que comunicar que sus hijos son de fuera a la hora de inscribirlos. En los hospitales se quiere pedir el pasaporte a las parturientas y los delitos de acoso a los extranjeros se han disparado desde el 23 de junio, día en que ganó el Leave. A un obrero polaco resultó linchado por un grupo de jóvenes en Harlow, una pequeña ciudad al Este de Inglaterra, después de que lo escuchasen hablando en su lengua mientras se comía una pizza. Durante la campaña, la diputada laborista Jo Cox, partidaria del Remain, fue asesinada a cuchilladas en su oficina electoral por un hombre de ultraderecha que la mató al grito de “Gran Bretaña primero”.

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