La reunión entre el M5E (Di Maio, a la derecha) y la Liga Norte (Salvini, el primero por la izquierda)
La reunión entre el M5E (Di Maio, a la derecha) y la Liga Norte (Salvini, el primero por la izquierda) - ABC

Los populistas italianos llegan a acuerdos en impuestos, pensiones e inmigración

El lunes o martes darán a conocer al presidente Mattarela el nombre del primer ministro

Actualizado:

En medio de notable escepticismo en parte del país y la preocupación en las instituciones europeas, los dos partidos populistas italianos avanzan en la negociación de su programa de gobierno, que tiene como base el recorte de impuestos y mayores gastos. Luigi di Maio, 31 años, líder del partido antisistema Movimiento 5 Estrellas (M5E), y Matteo Salvini, de 45, su homólogo en la Liga Norte, de extrema derecha, mantuvieron ayer una reunión en Milán y completaron el primer borrador del programa conjunto, un «contrato» con al menos 19 puntos. Las claves del programa con el que nacería el nuevo ejecutivo son la «flat tax» o tasa única, eliminación de la reforma de las pensiones introducida por el gobierno Monti, «renta de ciudadanía» y emigrantes.

Una tasa única del 15%, eliminando los cinco tramos que tiene el impuesto de la renta en Italia, ha sido la bandera de la campaña electoral de la Liga Norte. En el acuerdo con el M5E se confirma el 15% para las rentas inferiores a 80.000 euros, y se prevé el 20% para las superiores. La «flat tax» supondría la pérdida de 60.000 millones de euros para el fisco, favoreciendo a los ricos.

El acuerdo de los populistas se logra también en la «renta de ciudadanía», que ha sido el caballo de batalla del M5E, prometiendo en campaña 780 euros a las personas solteras sin trabajo y 1.706 a un matrimonio con dos hijos menores de 14 años. Falta por conocer la cantidad definitiva y su duración. En principio, si se aprueban las cifras prometidas por el M5E, el coste para el Estado sería de entre 30 y 35.000 millones de euros, según Tito Boeri, presidente del Instituto de la Seguridad Social (Inps).

Reducir la edad de jubilación

En el terreno de las pensiones, los dos partidos populistas están de acuerdo en eliminar la llamada ley Fornero, que había aumentado la edad de jubilación. Ahora se reducirá a los 65 años. Cancelar la reforma Fornero aprobada por Monti tendría un coste de 130.000 millones de euros en cinco años.

También se alcanza un acuerdo sobre inmigración, en el que llevaba la voz cantante la Liga Norte. Se pretende la revisión del reglamento de Dublín, además de imponer puño de hierro sobre desembarcos y seguridad.

El programa económico de la Liga y el M5E es claramente expansivo, sin que esté compensando con recortes de gastos. Esto preocupa mucho en Bruselas, porque Italia es el país más endeudado de la Eurozona, al margen de Grecia: tres billones doscientos mil millones de euros, el 132% del PIB. Se considera muy difícil que el futuro gobierno populista pueda cumplir con su programa sin aumentar el déficit público.

Capítulo aparte merece la política exterior y la moneda única. Los populistas están suavizando sus duras posiciones para no crear alarma. En campaña electoral Luigi Di Maio ya hizo creer que se estaba produciendo una metamorfosis en el Movimiento 5 Estrellas en relación con Bruselas y el euro. Pero el líder carismático y fundador del Movimiento, el cómico Beppe Grillo, volvió a amenazar hace una semana con su propuesta de un referéndum sobre la moneda única, consulta que, de celebrarse, podría tener un efecto devastador. A su vez, Matteo Salvini se mantiene en su idea de que el euro es «un crimen contra la humanidad». Ambos coinciden en que se deben «renegociar los tratados de la UE».

Ideologías contrapuestas

En cuanto a otras alianzas o tratados, sus posiciones eran absolutamente contrapuestas y tendrán que amoldar su soberanismo: Di Maio se ha mostrado en los últimos tiempos a favor de la OTAN; mientras que Salvini no oculta ser aliado de Putin y partidario de cancelar las sanciones a Rusia. Aquí se ve claramente que Di Maio y Salvini encarnan dos campos ideológicos opuestos, unidos por la ambición del poder y por su naturaleza populista.

Uno de los puntos en los que están encontrado muchas dificultades ambos líderes para ponerse de acuerdo es en la elección del primer ministro. Di Maio y Salvini volverán a reunirse hoy y continuarán las negociaciones. Quizás el lunes o el martes comuniquen el nombre al presidente de la República. Sergio Mattarella utilizará las prerrogativas que le concede la Constitución. Ayer manifestó que «el presidente no es un simple notario», dando a entender que hará de filtro sobre el programa y la composición del nuevo gobierno para evitar alarmas en las instituciones europeas.