Un hombre esposado es introducido en una ambulancia tras el tiroteo - Reuters

Tiroteo FloridaAl menos 17 muertos en un tiroteo masivo en un instituto de Florida

Un exalumno de un instituto de una ciudad acomodada de Florida, sospechoso de una de las peores masacres de la historia de EE.UU.

Corresponsal en Nueva YorkActualizado:

La frecuencia de los tiroteos masivos hace difícil hablar de un lugar seguro en EE.UU. Parkland, en Florida, una localidad adinerada enclavada entre las lagunas de las Everglades y la arena blanca del Caribe, fue votada el año pasado como la más segura del estado. El año pasado, sus 30.000 habitantes solo sufrieron siete crímenes violentos y 186 violaciones a la propiedad. Ayer, un ataque indiscriminado provocó una matanza en el instituto Marjoy Stoneman Douglas, uno de los mayores centros escolares de la localidad. Al cierre de esta edición, las autoridades del Condado de Broward, al que pertenece Parkland, habían reconocido que se produjeron al menos 17 víctimas mortales, además de al menos 15 heridos. La mayoría de los afectados fueron trasladados al hospital Broward Health North y otros al Broward Medical Center.

La tragedia comenzó a las dos y media de la tarde hora local (ocho y media de la noche en España), poco antes de que se acabara la jornada lectiva, cuando se escucharon los primeros disparos. El centro escolar tiene algo más de 3.200 alumnos y en cuanto se produjo el tiroteo el instituto fue cerrado de emergencia. Los alumnos tienen entre 14 y 19 años, y pronto empezaron a filtrarse imágenes de la situación de pánico grabadas por los alumnos desde dentro del instituto. Los estudiantes, profesores y trabajadores se escondieron en armarios, en despachos. Quienes tuvieron tiempo bloquearon las puertas y cerraron las luces. Al principio, algunos creían que se trataba de un simulacro. Se tardó poco en confirmar que era un ataque violento. En un vídeo, los estudiantes están tirados en el suelo mientras se escuchan voces y disparos. Las autoridades evacuaron poco a poco a los estudiantes, a los que se vio salir del centro en fila, con las manos levantadas.

Otros tuvieron peor suerte: doce murieron dentro del colegio, otros dos fuera del edificio y uno más en una carretera cercana al centro. Las otras dos víctimas fallecieron ya en el hospital.

Mapa del lugar donde ha tenido lugar el tiroteo
Mapa del lugar donde ha tenido lugar el tiroteo

La policía detuvo a un sospechoso de la masacre, aunque al cierre de esta edición no se filtraron muchos detalles sobre cómo se produjo la tragedia y sobre las motivaciones del presunto autor. Según aseguraron fuentes de las fuerzas de seguridad a ‘The Miami Herald’, la persona detenida es Nicolas de Jesús Cruz, un ex alumno del instituto, de 19 años. La detención se produjo fuera del centro escolar, en una casa de la localidad cercana de Coral Springs, donde la policía acorraló al sospechoso. No está claro cómo salió del instituto, un gran complejo formado por varios edificios, jardines e instalaciones deportivas, pero se especula que lo hizo mientras otros estudiantes huían del lugar. Las imágenes de televisión desde un helicóptero mostraron cómo la policía se llevaba esposado a un sospechoso con pantalones oscuros y camiseta granate.

Las autoridades aseguraron que el presunto atacante utilizó un arma AR-15, un fusil semiautomático, para perpetrar la matanza.

El shérif del condado de Broward, Scott Israel, constató que el sospechoso es un ex alumno del centro. Jim Gard, un profesor de matemáticas del instituto, aseguró que la dirección del centro había mandado un correo electrónico a los docentes advirtiendo de que Cruz había amenazado a otros alumnos y que no se le permitía llevar mochila en el centro. «Hubo problemas con él el año pasado por amenazas a compañeros, y entiendo que por ello se le expulsó del centro», dijo al ‘Herald’.

Un compañero de clase aseguró a la cadena WSVN que era un «chico problemático», que había alardeado de las armas que poseía y que había sido expulsado de otro centro anteriormente. «Muchos chicos bromeaban con eso, diciendo que si un día alguien se ponía disparar en el colegio sería él. Parece que todo el mundo lo predijo», afirmó.

En una cuenta de Instagram bajo el nombre ‘Nikolas Cruz’, el sospechoso colgó fotos entre 2015 y 2016 con pistolas y navajas de gran tamaño. En una de las imágenes de la cuenta, ya borrada, colocaba un blanco de tiro con varios impactos y la leyenda ‘Terapia de grupo, a veces funciona’.

La Casa Blanca aseguró que monitoreaba la situación y que estaba en contacto con las autoridades y con el gobernador de Florida, Rick Scott.

El presidente de EE.UU., Donald Trump, envió sus «condolencias y rezos» a las familias de las víctimas por Twitter. «Ningún niño, profesor ni cualquier otra persona debería sentirse inseguro en un colegio estadounidense», escribió. Es el cuarto tiroteo que se produce en centros escolares de EE.UU. en lo que va de año. Este mes se ha producido otro en California, en enero dos en Texas y Kentucky, respectivamente. En el último de ellos también hubo víctimas mortales.

Una de las voces con más peso a favor de la regulación del acceso a armas de fuego, la del senador demócrata Chris Murphy, sonó ayer con fuerza: «Esto solo ocurre en EE.UU», dijo ayer desde la tribuna de la cámara alta, en Washington. Aseguró que «la epidemia de carnicería de masas, el azoteo de tiroteo escolar tras tiroteo escolar» se producen «como consecuencia de nuestra inacción. Somos responsables de un nivel de atrocidad masiva en este país que no tiene parangón». Murphy representa en el Senado a Connecticut, un estado que sufrió una de las peores tragedias escolares de la historia con el tiroteo la escuela de Sandy Hook, en Newton, donde fallecieron 28 personas, entre ellos, 20 niños.

Si se confirma la cifra de 17 víctimas, el de Parkland sería el noveno tiroteo masivo más sangriento de la historia de EE.UU., cuatro de ellos en centros educativos.

«Es un día para el que rezas cada día cuando te levantas esperando que nunca lo tengas que ver», aseguró el superintendente escolar del condado de Broward, Robert Runcie. «Y ahora está delante de nosotros».