El presidente de Brasil, Michel Temer, durante una reunión con sindicalistas este martes en el Palacio de Planalto, Brasilia
El presidente de Brasil, Michel Temer, durante una reunión con sindicalistas este martes en el Palacio de Planalto, Brasilia - Reuters

El Tribunal Supremo de Brasil autoriza una nueva investigación contra Temer

La Policía brasileña ha acusado hoy al presidente brasileño de ser el jefe de una trama de corrupción

Corresponsal en Sao PauloActualizado:

Un juez del Tribunal Supremo de Brasil ha autorizado a la Fiscalía a investigar al presidente del país, Michel Temer, por un supuesto caso de corrupción en el que se analiza si un decreto para regular los puertos escondía en realidad un trato de favor a la empresa Rodrimar S.A.

La orden del magistrado Roberto Barroso permite investigar a Temer y al exdiputado Rodrigo Rocha Loures, así como a dos empresarios, por supuestos delitos de corrupción activa y pasiva y blanqueo de capitales, según informa la Agencia Brasil.

Las sospechas se basan en una conversación grabada a un exasesor de Temer, que supuestamente discutió el uso de su influencia para la redacción del decreto a cambio de cobrar un soborno de la empresa. Una grabación también motivó otra pesquisa anterior contra el presidente, acusado en mayo de comprar el silencio del expresidente de la Cámara de Diputados Eduardo Cunha.

Trama de corrupción

Por otra parte, la Policía Federal de Brasil ha presentado al presidente Michel Temer como el jefe de una trama de corrupción de su partido, el PMDB, lo que provocó un contraataque del mismo mandatario. «Son rufianes que le roban la verdad al país con el objetivo de asegurarse la propia impunidad», acusó Temer en un comunicado, insinuando que la Policía y la Fiscalía «destrozaban reputaciones» a partir de «acciones clandestinas».

Según las investigaciones presentadas este martes por la Policía, hay indicios de que el presidente recibió unos 10 millones de euros, como líder de una «banda criminal» del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), agrupación que ha estado en el poder desde 1985, primero con José Sarney y luego en todas las alianzas políticas que llegaron a la Presidencia de Brasil desde entonces.

El gráfico presentado por la Policía muestra a Temer en el centro de una red junto al expresidente del Congreso, Eduardo Cunha, el político que condujo el proceso de destitución de Dilma Rousseff, preso a fines del año pasado por corrupción y blanqueo de fondos. El informe incluye entre los acusados a todos los hombres de confianza del presidente, el plantel de primera línea del actual Gobierno.

La denuncia debe servir como apoyo al fiscal general, Rodrigo Janot, que prometió una segunda denuncia grave contra Temer antes de dejar su cargo el 17 de septiembre. «La estrategia de defensa no puede ser otra que tratar de desacreditar a las personas encargadas del combate a la corrupción», respondió Janot sobre la reacción presidencial.

Se entrega el dueño de la industria cárnica

Janot ya había denunciado a Temer el pasado mayo, cuando sacó a la luz una grabación en la que el presidente se desvinculaba de la fila de delitos que surgieron en boca de Joesley Batista, un empresario de la industria cárnica que se entregó a la Policía el pasado domingo.

El fiscal también había presentado como prueba una filmación en que el diputado Rodrigo Rocha Loures, hombre de confianza de Temer, huía con una maleta de medio millón de reales. Pese a la consistencia de la pruebas, Temer se libró de un juicio político con el respaldo del Congreso, que le dio aliento para concluir su mandato en diciembre de 2018.

Preocupado con Geddel Vieira

La situación del presidente volvió a complicarse la semana pasada, cuando la Policía encontró casi 14 millones de euros en efectivo ocultos en el piso de un barrio de clase media de Salvador, Bahía. Los investigadores encontraron en los billetes las huellas digitales de Geddel Vieira Lima, exministro de Lula da Silva y de Temer, y exfuncionario de Dilma Rousseff. Vieira Lima es uno de los mejores amigos de Temer y uno de sus hombres de confianza. Según la Policía, sería el encargado de recaudar fondos para el partido del presidente.

El exministro, que ya había sido detenido en abril, volvió a ser encarcelado la semana pasada. Temer ignoró las noticias sobre la montaña de dinero indicó que era una cuestión personal de su exministro. La prensa local comenta, sin embargo, que Temer está muy preocupado con Geddel, un sujeto de personalidad explosiva que puede entregarlo si no resistiera a la presión psicológica de la Policía.