AFP

Piñera disputará a Guillier el 17 de diciembre la Presidencia de Chile

El expresidente será el favorito en la segunda vuelta por la división del voto de izquierda

Santiago de ChileActualizado:

El expresidente conservador Sebastián Piñera aparece como el líder político que dirigirá el giro de Chile hacia la derecha tras las elecciones celebradas ayer, que marcaron el fracaso de las fuerzas oficialistas y el escaso arraigo entre la población de las reformas que intentó impulsar la presidenta saliente, Michelle Bachelet. Habrá, sin embargo, una segunda vuelta el próximo 17 de diciembre, ya que Piñera quedó lejos del 50% de los votos requerido para evitarla.

Sebastián Piñera, líder del bloque de derechas Chile Vamos, se impuso ante los otros siete candidatos al sillón presidencial, en un escenario de baja participación. Piñera obtuvo un 36,6% de los sufragios emitidos -escrutados un 80% de los votos-. Su principal rival, el socialdemócrata Alejandro Guillier, se quedó en un 22,6%, mientras que la tercera en discordia, la izquierdista del Frente Amplio Beatriz Sánchez, debió conformarse con un 20,3%.

La elección de ayer se realizó bajo un nuevo sistema electoral que reemplazó al binominal que la dictadura militar dejó en herencia. Por primera vez se aplica una Ley de Cuotas en la elección parlamentaria. Por primera vez, también, votaron los chilenos residentes en el exterior.

Unidad de la derecha

Piñera llegó a esta primera vuelta con amplia ventaja sobre su competidor más cercano, Guillier, uno de los dos candidatos que representaron al bloque oficialista que llevó al Palacio de La Moneda a la socialista Michelle Bachelet. Empresario de 67 años que gobernó Chile entre 2010 y 2014, Piñera tuvo la capacidad de mantener unidas sus filas, en cuyo eje están los dos partidos más grandes de la derecha: la conservadora Unión Demócrata Independiente (UDI) y el partido liberal Renovación Nacional (RN), al cual perteneció el propio Piñera. El pasado julio, la hasta ahora oposición realizó unas elecciones primarias, de la que Piñera salió ganador por amplia ventaja, lo que le permitió fortalecer la unidad de la derecha, generar un programa de gobierno y levantar una lista única de candidatos al Congreso.

Piñera también resultó favorecido por la dispersión del centro-izquierda oficialista. El bloque de partidos Nueva Mayoría que sustenta el Gobierno de Bachelet se fracturó en dos candidaturas, la de Guillier y la de la senadora de la Democracia Cristiana Carolina Goic.

Favorito para la segunda vuelta, el expresidente Piñera, pese a que no tendrá mayorías parlamentarias y deberá negociar sus proyectos de ley con diversos grupos parlamentarios, se propone impulsar medidas que permitan en los próximos cuatro años duplicar la tasa de crecimiento, que hoy bordea el 3%. También espera elevar un 3% la inversión y con ello generar nuevos empleos y disminuir en un tercio la pobreza. Para ello, el empresario apuesta por «corregir» las reformas que impulsó Bachelet, principalmente la que modificó el sistema tributario. Según Piñera, ello requerirá bajar los impuestos para incentivar la inversión privada.

Piñera también prometió terminar con un centenar de programas que considera «mal evaluados» y por esa vía reducir el tamaño del Estado que, asegura, está copado por «operadores políticos». También cree que el país afronta un crecimiento de la delincuencia y un debilitamiento de la seguridad pública, Se propone endurecer las penas de los delitos, aumentar los recursos y personal de la Policía, y «modernizar» la Inteligencia para la lucha contra el crimen organizado.