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El PT pierde la alcaldía de Sao Paulo y Sao Bernardo, cuna del partido y fortín de Lula

Joao Doria, periodista y empresario, vence en la principal ciudad brasileña y fortalece al gobernador de Sao Paulo, Geraldo Alckmin

El PT pierde la alcaldía de Sao Paulo y Sao Bernardo, cuna del partido y fortín de Lula
Verónica Goyzueta Corresponsal En Sao Paulo - Actualizado: Guardado en:

La sorprendente victoria del socialdemócrata Joao Doria (PSDB), electo alcalde de Sao Paulo, la mayor ciudad brasileña, con más del 53% de los votos, ha sido la principal marca de las primeras elecciones sin el Partido de los Trabajadores (PT) en la presidencia del país, después de trece años. La caída del PT, tras la destitución de Dilma Rousseff, en agosto, se consolidó con la paliza al actual alcalde de Sao Paulo, Fernando Haddad, que pese a no tener sospechas sobre su gestión y ser considerado un administrador moderno y respetado, no resistió al desgaste de cargar la estrella roja, símbolo de su partido.

En una ascensión galopante, el empresario Doria derrotó a Haddad, que se asomó a la segunda vuelta, pero terminó perdiendo con un 16%, en una elección, que parecía indefinida hasta el último minuto, y terminó decidiéndose por el llamado «voto útil» contra el PT. La victoria del PSDB en Sao Paulo, en Belo Horizonte, el tercer municipio del país, y en Sao Bernardo, la ciudad en que nacieron el PT y la carrera política del exsindicalista Luiz Inácio Lula da Silva, no dejan dudas sobre una izquierda aplastada por los escándalos.

Doria, que dirigirá a partir de enero una ciudad con 12 millones de habitantes, comenzó la campaña tímidamente hace poco más de un mes, y bajo críticas de sus correligionarios del PSDB, después de ser impuesto por su padrino político, el gobernador de São Paulo, Geraldo Alckmin, que boicoteó la disputa interna. El excelente desempeño de Doria fortalece a Alckmin, excandidato presidencial en 2006, y uno de los principales nombres de su partido en la disputa nacional de 2018, frente a potenciales candidatos como el actual canciller, José Serra, y el presidente de su partido, Aécio Neves.

Periodista, de 58 años, Doria se presentó como la alternativa «antipolítica», que ha agradado a una parte del electorado, apático, tras tres años de protestas contra los partidos en general, y dos años de investigaciones de corrupción en la estatal Petrobras, que han envuelto a empresarios y políticos de prácticamente todas las agrupaciones, incluso del suyo.

El expresidente Lula da Silva, uno de los mayores derrotados de estas elecciones, comparó Doria al expresidente Fernando Collor, que renunció bajo presión del Congreso, en 1992, dos años después de electo, tras una meteórica ascensión política. "Es un aventurero sobre el que no se sabe nada", declaró Lula, desgastado y reo en las investigaciones de corrupción.

A pesar de ser un rostro relativamente nuevo en la política, Doria representa a uno de los partidos más tradicionales de Brasil, el socialdemócrata PSDB, que llevó a la presidencia al sociólogo Fernando Henrique Cardoso. A su vez, el éxito del candidato en los negocios, nació en los grandes eventos que organiza, promoviendo conexiones entre políticos y empresarios, en un lujoso resort, en Bahía. Su relación con Alckmin, lo coloca en uno de los sectores más conservadores de su partido, otras razón por lo que ha sido rechazado por algunos fundadores de la socialdemocracia.

Dueño del Grupo Doria, que reúne empresas de eventos, de relaciones públicas y una editora de revistas de lujo, el periodista es también es presentador de un pequeño canal de televisión con el programa «Show Business» en que entrevista empresarios y políticos, y presentó un «reality show» que revelaba jóvenes ejecutivos. En una corta carrera política, fue presidente de la Empresa Brasileña de Turismo (Embratur), durante el Gobierno de José Sarney (1985-90).

Otro resultado importante fue el de la elección en Río de Janeiro, donde el ingeniero y pastor evangelista Marcelo Crivella, pasó en primer lugar a la segunda vuelta con casi 28%, contra el socialista Marcelo Freixo, un profesor y defensor de derechos humanos, cuyo desempeño también sorprendió, pasando del 18%. La segunda vuelta de la elección de Río, descartó a Pedro Paulo, candidato del actual alcalde, Eduardo Paes, responsable por la organización de las Olimpiadas en la ciudad.

En Salvador, capital de Bahía, Antonio Carlos Magalhaes Neto fue reelecto en primera vuelta con más de 70% de los votos, y con el apoyo del presidente Michel Temer, en una de las principales victorias del nuevo Gobierno, en un estado dirigido por Rui Costa dos Santos, del PT. Impopular, con un 13% de aprobación, Temer lidera el principal partido del país en la disputa electoral y el que registró más candidatos.

Las primeras elecciones después de la destitución de Rousseff, fueron marcadas por cambios en las reglas de financiamiento de las campañas. El presidente del Tribuna Superior Electoral (TSE), Gilmar Mendes, informó que los gastos fueron un tercio menos que los de 2012, pese al aumento del número de candidatos a alcalde (16.567) y a concejales (más de 463 mil). "Las campañas están más modestas y ésa es una señal positiva", afirmó.

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