Esta foto de archivo tomada el 3 de enero de 2016 muestra a la policía caminando entre carteles de desaparecidos, entre los que estaba Gui Minhai
Esta foto de archivo tomada el 3 de enero de 2016 muestra a la policía caminando entre carteles de desaparecidos, entre los que estaba Gui Minhai - AFP

La UE pide a China que libere al editor sueco de Hong Kong crítico con el régimen

Gui Minhai, apresado hace dos años junto a otros libreros, fue detenido el sábado mientras viajaba en tren con dos diplomáticos de su país

CORRESPONSAL EN PEKÍNActualizado:

La detención de Gui Minhai, un editor de Hong Kong con pasaporte sueco, amenaza con provocar un conflicto diplomático entre la Unión Europea y China. Gui, que ya fue apresado hace dos años junto a otros libreros hongkoneses críticos con el régimen chino, fue arrestado el sábado en un tren mientras se dirigía a Pekín acompañado de dos diplomáticos suecos, según desveló «The New York Times».

A tenor de su hija Ángela, que dirige desde el Reino Unido una campaña para lograr su liberación, iba a Pekín para recibir atención médica porque al parecer tiene síntomas de esclerosis lateral amiotrófica, una enfermedad degenerativa neuromuscular. Pero uno de sus amigos contó al periódico de Hong Kong «South China Morning Post» que podía dirigirse a la capital china para recibir un nuevo pasaporte en la Embajada sueca.

Sea cual sea el motivo, su detención ha provocado las protestas del Gobierno de Suecia, que ha convocado el embajador chino en Estocolmo para pedir explicaciones, y de la UE. «Esperamos que las autoridades chinas liberen inmediatamente a Gui Minhai y le permitan reunirse con su familia, así como conseguir apoyo consultar y médico conforme a sus derechos porque es un ciudadano sueco y también de la UE», advirtió este miércoles el embajador comunitario en Pekín, Hans Dietmar Schweisgut, informa Reuters.

Por su parte, la ministra sueca de Exteriores, Margot Wallström, denunció el martes en un comunicado que el arresto del editor se había producido «sin ninguna razón específica» y tuvo lugar «durante una misión de apoyo consular». Unas críticas que fueron respondidas por la portavoz china de Exteriores, Hua Chunying, al recordar que «que cualquier extranjero en este país, incluyendo a los funcionarios de misiones diplomáticas, no debe contravenir las leyes internacionales ni nacionales».

Junto al de otros cuatro libreros de Hong Kong detenidos en los dos últimos años, el caso de Gui Minhai vuelve a poner de manifiesto las «desapariciones» de voces críticas con el autoritario régimen de Pekín. Todos ellos se aprovechaban de la mayor libertad que tiene la antigua colonia británica para publicar libros sobre la vida personal de los dirigentes chinos, en ocasiones libelos, que luego vendían al otro de lado de la frontera. Pero, en 2015, Gui Minhai «desapareció» durante unas vacaciones en Tailandia. Al cabo de un año, reapareció en China junto a los otros cuatro editores «confesando» en televisión sus delitos, entre los que figuraba uno de tráfico supuestamente cometido en 2003 que le llevó dos años a la cárcel. Mientras los otros libreros pudieron regresar a Hong Kong, Gui fue liberado en octubre del año pasado, pero no pudo reencontrarse con su familia y, al parecer, vivía en la ciudad costera de Ningbo.

«Las autoridades chinas nos han asegurado en numerosas ocasiones que el señor Gui Minhai ha estado libre tras cumplir condena por un delito de tráfico, y que podemos tener cualquier contacto que queramos con nuestro compatriota», aseguraba la ministra sueca en su declaración oficial. Pero, de momento, no se sabe dónde está ni por qué ha sido detenido.