El Parlamento británico finalmente tendrá que avalar el acuerdo final
El Parlamento británico finalmente tendrá que avalar el acuerdo final - EFE

Las patronales europeas presionan a May con el Brexit

Los representantes del empresariado europeo han pedido un esfuerzo al Gobierno británico para que este «mueva ficha» y presente «propuestas concretas» antes de diciembre

Corresponsal en LondresActualizado:

A la vez que lidia con las crisis internas de su Gobierno, Theresa May, en un intento por recuperar la iniciativa negociadora pretende tranquilizar a aquellos que ya han mostrado su nerviosismo ante el incierto escenario del Brexit. Las empresas europeas siguen con incertidumbre los últimos pasos de una negociación estancada y por eso la primera ministra británica ha recibido este lunes en el 10 de Downing Street a representantes de varias patronales de diversos países de la UE, entre ellas la española CEOE.

Ante la propia May y varios de sus ministros, entre los que destacaba el del Brexit David Davis, estas organizaciones han pedido un esfuerzo al Gobierno británico para que este «mueva ficha» y presente «propuestas concretas» antes de diciembre, como ha confirmado a ABC el vicepresidente de la CEOE José Vicente González. Esto es clave para no dar la sensación de que los avances son mínimos y aumentar la incertidumbre que se ha adueñado del sector empresarial. Preocupa sobremanera el poco progreso al que se ha llegado sobre todo en los tres puntos básicos que estructuran las conversaciones, como son la situación de los ciudadanos comunitarios en suelo británico, la factura de salida que tiene que pagar Reino Unido y la frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte.

Y es que las patronales han expresado a May su «nerviosismo», ha reconocido González, por el casi inexistente avance en la negociación. Por eso piden un esfuerzo para desencallar la situación. Ante esta cuestión la respuesta por parte del Ejecutivo británico ha sido tibia: «hay que buscar soluciones equitativas». Eso sí, sin llegar a ningún «compromiso cierto» y sobre todo sin aportar grandes avances. «Me voy de la reunión igual que he entrado», ha admitido el vicepresidente de la CEOE.

Aún así, la visión de Reino Unido parece muy optimista, esa era al menos la impresión de la patronal española, con un Davis confiado en llegar a un acuerdo «muy fácil». Algo que se antoja casi irreal teniendo en cuenta las últimas declaraciones por parte de Bruselas.

Preocupación en la CEOE

Tras una declaración conjunta por parte de todas las organizaciones llegó el turno de las inquietudes de cada país en particular. Aquí la CEOE ha mostrado lo esencial que es llegar a un acuerdo por el gran volumen de negocio que comparten Reino Unido y España «no nos olvidemos de que Gran Bretaña es el primer destino de la inversión extranjera de nuestro país con un 36% del total, es nuestro cuarto cliente más importante», ha recordado González, pero también de que España es el destino preferido para los turistas británicos «todos los años nos visitan 17 millones de personas procedentes de Reino Unido». Por eso es necesaria «una seguridad jurídica» que garantice que no se va a «cambiar la forma de adjudicar los contratos a las empresas españolas que operan en suelo británico».

Ratificación parlamentaria

Parece sencillo, por tanto, según un confiado Davis, que se desbloquee pronto la situación. El Gobierno británico, por lo pronto, ha cedido a las presiones de los propios miembros proeuropeos de su partido y, finalmente, tendrá que pasar por el escrutinio del Parlamentoel acuerdo al que llegue con la Unión Europea. El propio ministro para el Brexit lo confirmaba un par de semanas después de asegurar que, dependiendo de en qué momento llegase ese pacto, a lo mejor no se votaba y directamente era aceptado y llevado a cabo por el Ejecutivo.

Un anuncio que ha llegado, por cierto, justo antes de que hoy comience en la Cámara de los Comunes la tramitación de la Gran Ley de Derogación, que transpondrá la legislación comunitaria al derecho británico. Un paso esencial antes de que arranque la maquinaria y comiencen a llegar los procedimientos de los cientos de leyes que tendrán que pasar por el Parlamento para ser aprobados antes de que el 29 de marzo de 2019 a las 23:00 horas Reino Unido ya no forme parte de la Unión Europea.