Internacional

La ofensiva terreste del Ejército sirio llega al centro histórico de Alepo

Para EE.UU. este avance demuestra que Rusia y Damasco han abandonado el proceso de paz

Un equipo de rescate recupera el cuerpo de un niño sirio tras un ataque
Un equipo de rescate recupera el cuerpo de un niño sirio tras un ataque - AFP
MIKEL AYESTARAN Corresponsal En Jerusalén - Actualizado: Guardado en:

La ofensiva del Ejército sirio para recuperar el control de los distritos orientales de Alepo está a punto de cumplir una semana y entra en una nueva fase. Tras castigar durante los primeros días las posiciones enemigas desde el aire, las tropas terrestres avanzaron por primera vez en lugares tan simbólicos como la Ciudad Vieja y habrían logrado la «liberación» de la mayor parte del distrito de Al Farafira, al noroeste de la ciudadela, según la agencia oficial de noticias Sana. El Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) confirmó un «avance» de las tropas leales a Assad en el casco antiguo. Para Estados Unidos, este asalto por tierra de las tropas a la zona este de Alepo, que llega tras los intensos bombardeos de los últimos días, es la prueba de que Rusia y el Gobierno de Damasco han abandonado el proceso de paz promovido por la comunidad internacional para intentar hacerse con la victoria militar.

 Mientras la comunidad internacional es incapaz de llegar a un nuevo acuerdo para recuperar el alto el fuego y crece el tono de las acusaciones a Rusia, principal aliado del Gobierno de Al Assad, el Ejército sirio avanza con el apoyo ruso desde el aire, y de la milicia libanesa de Hizbolá y las milicias chiíes dirigidas por la Guardia Revolucionaria de Irán en tierra. Desde la república islámica, el presidente Hasán Rohani, reafirmó su compromiso con Assad y anunció que «seguiremos ayudando a Siria en su lucha contra el terrorismo para restablecer la seguridad en la región». El secretario general de Hizbolá, Hasán Nasralá, fue contundente y, en declaraciones recogidas por el diario «Akhbar», próximo al Partido de Dios, aseguró que «no hay perspectiva de una solución política… la última palabra es para el campo de batalla».

Pasillos humanitarios

La ofensiva total por Alepo, ciudad que está dividida desde el verano de 2012, deja hasta el momento más de cien muertos en los distritos que controla la oposición, una zona sitiada por el Ejército en la que se estima que podrían quedar unas 250.000 personas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) hizo un llamamiento urgente para lograr «el establecimiento inmediato de rutas humanitarias para evacuar a los enfermos y heridos de la parte oriental de la ciudad» y recordó que apenas quedan «unos 35 médicos en el este de Alepo para atender a cientos de heridos y el número sigue aumentando». Este llamamiento, como el de la ONU para pedir el acceso de la ayuda humanitaria, no han recibido respuesta alguna hasta el momento. El Gobierno emplea la misma estrategia que usó en Homs y confía en que el cerco y la ofensiva aérea y terrestre obligue a los grupos armados a pedir una negociación para abandonar sus posiciones al este de Alepo.

La firmeza e implicación directa de los aliados del régimen sirio, como Rusia e Irán, contrasta con el papel de las potencias occidentales que se limitan a las condenas, pero no muestran capacidad operativa sobre el terreno. Jens Stoltenberg, jefe de la OTAN, calificó los ataques que sufre Alepo de «violación flagrante del derecho internacional» y pidió a Rusia «esfuerzos creíbles» para restaurar la tregua.

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