El nuevo presidente de los conservadores portugueses, Rui Rio
El nuevo presidente de los conservadores portugueses, Rui Rio - ABC

Rui Rio, nuevo presidente de los conservadores portugueses

El ex alcalde de Oporto dio la sorpresa y venció a Santana Lopes en las elecciones internas del PSD para sustituir a Passos Coelho

Corresponsal en LisboaActualizado:

Rui Rio quebrantó los pronósticos y se alzó con la victoria en la jornada de votación interna para elegir al presidente de la formación conservadora más emblemática de Portugal, el PSD, que vive el arranque de una nueva era: sustituir a Pedro Passos Coelho como paso previo a intentar recuperar el poder en las elecciones legislativas de 2019.

El ex alcalde de Oporto, cuyo Ayuntamiento comandó durante 12 años, protagonizó un inesperado vuelco para dejar atrás el ‘revival’ del ex primer ministro Pedro Santana Lopes en su regreso al ruedo político.

Este último expresó su vocación de «unir el partido», pero no parece haber calado en profundidad, ni siquiera por el sustento de pesos pesados como Luís Montenegro o Paulo Rangel entre sus devotos, mientras adquieren más experiencia para concurrir ellos mismos.

La guerra por la presidencia de la formación entre Rui Rio y Santana Lopes ha puesto de manifiesto en las últimas semanas dos estilos frente a frente, con una divergencia fundamental entre ambos: el segundo nunca se plantearía pactar con los socialistas, que arrinconaron a Passos Coelho combatiendo su mayoría no absoluta en su segunda legislatura con una moción de censura sustentada en la izquierda radical, mientras que el primero sí lo haría llegado el caso. Según el desenlace, esta posición le ha dado ventaja, pues tal vez los portugueses prefieren este tipo de pacto antes que la fórmula actual, por la que el Gobierno socialista se sustenta en la izquierda radical.

Los 70.385 militantes con derecho a voto en todo el país (incluidos los archipiélagos de Madeira y Azores) elegían este sábado 13 de enero al 17º presidente del partido fundado en 1974. Un cargo por el que pasaron nombres históricos de la política lusa como Francisco Sá Carneiro, Francisco Balsemao, José Manuel Durao Barroso, Aníbal Cavaco Silva o el actual presidente de la República, Marcelo Rebelo de Sousa.

Con todo, las líneas maestras del ‘nuevo’ PSD acabarán por definirse a mediados de febrero, cuando se ponga en pie el congreso que determine la refundación del partido y asiente los argumentos pertinentes para concurrir con garantías de éxito a los comicios de 2019.

Cuando tome posesión dentro de un mes el flamante capitán del partido, Passos Coelho deberá dejar su acta de diputado en el Parlamento, un hecho consumado que él mismo ha anunciado para febrero y que ya genera una corriente de añoranza.

Lo que está claro es que el sector crítico con Passos Coelho se alineó con el defensor de la ‘descentralización’ Rui Rio, comenzando por Manuela Ferreira Leite o el madeirense Alberto Joao Jardim, y que el retorno de Santana Lopes a la arena política aglutinó a los continuistas y a quienes buscaban una alternativa marcadamente distinta al Gobierno socialista, sin acercamientos de ningún tipo y desdeñando construir un gran ‘bloque central’, además de apostar por la reforma tecnológica en la Administración.

La gran sorpresa en todo este proceso ha sido, precisamente, la ‘resurrección’ del histórico Pedro Santana Lopes, con ansias de reverdecer laureles a sus 61 años. Pero este factor no se ha revelado suficiente para encandilar a los electores.

La debacle del PSD en las elecciones municipales del 1 de octubre disparó los movimientos en el seno del partido, consciente de que debía actuar con rapidez para no ser barrido por los socialistas, cada vez menos dependientes de sus socios puntuales: el Bloco de Esquerda y los comunistas.

El área de influencia de Rui Rio se circunscribía al norte del país, pero con núcleos de gran densidad de población (Oporto, Braga, Viseu, Aveiro), mientras que la base conservadora de Lisboa y alrededores cerró filas en torno a quien fue relevo de Durao Barroso cuando dio el salto a la cúpula de la Comisión Europea.

Un almuerzo con el presidente Rebelo de Sousa se convirtió en el pistoletazo de salida de la nueva aventura de Santana Lopes, en un claro gesto destinado a dejarse notar desde el primer momento. A pesar de todo, ahí está Rui Rio como alternativa para plantar cara a los socialistas.

Se da la circunstancia de que este último había perdido la primera batalla, pues el Consejo Nacional del PSD aprobó celebrar el 13 de enero la votación para elegir a su nuevo presidente, cuando él prefería realizar el cónclave antes de Navidad, tal vez para no dar oxígeno a su oponente. Sin embargo, su estrategia le ha dado resultado a la postre.