El ex líder del Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP) Nigel Farage sigue un debate sobre el progreso de las conversaciones de Brexit en el Parlamento Europeo en Estrasburgo
El ex líder del Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP) Nigel Farage sigue un debate sobre el progreso de las conversaciones de Brexit en el Parlamento Europeo en Estrasburgo - AFP

El ultra Nigel Farage, el «destructor de países»

El exlíder del partido eurófobo UKIP es el arquitecto de la salida de Reino Unido de la Unión Europea

LONDRESActualizado:

Nigel Farage es el hombre que impuso el Brexit, el arquitecto de la salida de Reino Unido de la Unión Europea, supuesto adalid de la libertad, el destructor de países… Se le conoce de muchas formas y por muchos nombres. Pero sobre todo por sus salidas de tono cada poco tiempo.

Ahora eurodiputado tras dimitir como líder del partido eurófobo UKIP tras el Brexit, Nigel Farage ha vuelto a soltar una de las suyas en el Parlamento Europeo. No es la primera vez que se ve envuelto en una discusión con alguno de sus miembros. Hace 7 años se despachó a gusto con el que era presidente del Consejo Europeo Herman Van Rompuy. «Tiene usted el carisma de un andrajo mojado y la apariencia de un empleado de banca de baja categoría” le espetó Farage.

El ahora eurodiputado tiene su propio programa en la radio británica LBC, «El show de Nigel Farage». Desde donde lanza sus proclamas anti europeístas y racistas. Como la que hizo durante una aparición en la cadena de televisión ITV, donde llegó a vincular la entrada de inmigrantes con el riesgo de que se produjeran ataques sexuales. No es la única, justo después hundimiento de un barco con más de 700 inmigrantes frente a las costas de Libia con dirección a Italia, propuso «meter a todos los inmigrantes en barcos y enviarlos de vuelta por donde han venido».

Incontrolable, en abril de este año visitó la embajada de Ecuador en Londres, donde está recluido el creador de Wikileaks, Julian Assange. A la salida, le esperaban varios periodistas que le preguntaron que qué había hecho dentro. Su respuesta: «No recuerdo».

Sin pelos en la lengua, reconoció solo nueve días antes del referéndum, que no tenía ni idea de las consecuencias de la ruptura con la Unión Europea. Los meses anteriores había proclamado, entre otras cosas, que Reino Unido tendría 350 millones de libras más para el sistema de sanidad si salía del club comunitario. Por supuesto, tiempo después se retractaría asegurando que muchas de sus proclamas eran mentira y que lo hizo para conseguir un fin, el que siempre había buscado, el Brexit.