África

El partido de Mugabe abre el proceso de su destitución

El Zanu-PF llevará este martes al Parlamento la iniciativa para acabar con la larga vida política del presidente, que podría resolverse en un solo día

Se cumple el plazo dado para que presentase su dimisión. Según la CNN, habría redactado su carta de renuncia a cambio de inmunidad para él y su familia

JohanesburgoActualizado:

El partido gobernante de Zimbabue, la Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico (Zanu-PF), comenzó este lunes el proceso para destituir al presidente Robert Mugabe, después de que se agotara el plazo para presentar su dimisión.

El domingo el Zanu-PF celebró una reunión extraordinaria en la que despidió a Mugabe como líder del partido y le otorgó un plazo de 24 horas –que expiró el lunes al mediodía- para que renunciara a la presidencia, de lo contrario el líder más longevo del mundo se enfrentaría a un juicio político.

Vencido dicho plazo, el jefe del grupo parlamentario del Zanu-PF, Lovemore Matuke, convocó una reunión para iniciar la destitución de Mugabe, que llevarán al Parlamento el martes.

La Asamblea Nacional y el Senado pueden iniciar estos procedimientos para destituir al presidente si ambos pasan la votación con una mayoría simple. Una vez que se apruebe, las dos cámaras deben designar un comité conjunto para investigar la destitución del presidente. Si dicho comité recomienda llevar a cabo un juicio político, Mugabe puede ser destituido siempre y cuando ambas cámaras lo respalden con una mayoría de dos tercios, de acuerdo con el artículo 97 de la constitución.

Según los expertos constitucionalistas, este proceso -que sobre el papel podría tardar varios días en hacerse efectivo- podría materializarse en tan solo un día mediante una votación en el Parlamento, que terminará con la larga vida política de Mugabe.

Los abogados del principal partido opositor de Zimbabue, el Movimiento para el Cambio Democrático (MDC), se reunirán este martes para decidir si se unen al Zanu-PF en su proceso para destituir al presidente, de 93 años. Si bien es cierto que el partido gobernante tiene la mayoría requerida de dos tercios para echarle del gobierno, la participación de la oposición podría facilitar dicho proceso.

Por su parte, el conocido como «Gran Viejo Hombre» de la política africana convocó a su gabinete para reunirse el mismo martes en su oficina del Congreso, según su secretario de presidencia y gabinete. De poder realizarse dicha reunión (los tanques siguen vigilando los edificios clave del gobierno), sería la primera vez que los ministros se reunirán desde que los militares tomaron el poder el pasado miércoles.

Mugabe, desafiante

Con este procedimiento en marcha, el partido gobernante co-fundado por Mugabe pretende poner el punto final a una semana dramática que empezó con una intervención militar el martes pasado y que debía haber terminado con un discurso público del presidente renunciando a su cargo que nunca llegó. Según informaciones próximas al Zanu-PF, Mugabe había aceptado retirarse tras dos rondas de negociaciones con los generales de las Fuerzas Armadas. Se esperaba que su renuncia se produjera en la comparecencia televisada del domingo a última hora de la tarde.

Sin embargo, el nonagenario líder desafió, una vez más, a su partido y a la nación eludiendo su dimisión en un discurso incoherente en el que llamaba a la unidad del país y aseguraba su continuidad hasta el próximo congreso del partido previsto para diciembre. Según Reuters, la razón por la que Mugabe no habría anunciado públicamente su renuncia el domingo podía deberse a que el Zanu-PF no quería que esto sucediera estando rodeado por miembros del ejército, ya que esto legitimaría un golpe que, según ellos, nunca sucedió.

Esta mañana, una información de la CNN aseguraba que el todavía presidente de Zimbabue había redactado su carta de dimisión a cambio de total inmunidad para él y su familia que conservaría, además, todo su patrimonio personal. De ser así, Mugabe no estaría obligado a abandonar el país ya que gozaría de inmunidad.

De héroe a tirano

Para algunos africanos, Mugabe sigue siendo un héroe, el último líder de la independencia del continente y un símbolo de la lucha para deshacerse del legado de décadas de opresión colonial. Pero para otros muchos, el presidente de Zimbabue se ha convertido en un tirano que traicionó los valores de la lucha de liberación y que es capaz de todo para seguir en el poder, aunque eso haya llevado al país a la ruina. Entre los problemas económicos del país se incluyen una notoria falta de divisas, hiperinflación, escasez de provisiones y una altísima tasa de paro.

La caída de Mugabe podría ser la primera de otros líderes que también se encuentran en la cuerda floja como Yoweri Museveni de Uganda o Joseph Kabila, de la República Democrática del Congo; ambos se enfrentan a una creciente presión para que den un paso atrás y abandonen su cargo.