Fotomontaje de Angela Merkel y Martin Schulz
Fotomontaje de Angela Merkel y Martin Schulz - AFP

Merkel y Schulz comienzan a negociar el lunes

El líder de los socialdemócratas pone como condición «una nueva Europa»

CORRESPONSAL EN BERLÍNActualizado:

El primer cara a cara de Merkel y Schulz, en la noche del jueves, dio como primer fruto la decisión de comenzar a partir del lunes una serie de encuentros de tanteo para estudiar la posibilidad de volver a reeditar la gran coalición de gobierno en Berlín. El líder de los socialdemócratas, Martin Shculz, se ha esforzado especialmente hoy, tras la reunión para informar a la directiva de su partido, en subrayar que «no hay automatismos» y que eso no significa que exista un preacuerdo de gran coalición. También ha destacado que uno de los temas que centrarán los tanteos será el futuro de Europa. «Necesitamos una nueva Europa», ha dicho, «y si no estamos de acuerdo en eso, no habrá gran coalición». «Las iniciativas del presidente de Francia no pueden ser contestadas desde Berlín con un constante 'no' o con nada», ha dicho, «Alemania debe volver a tomar la iniciativa. Alemania debe volver a ser la nación más proeuropea y no quedar como un mero espectador que observa lo que ocurre», refiriéndose sin duda a su deseo de que Europa cuente con una política fiscal común, un presupuesto europeo común y con un ministro de Finanzas en la Unión Europea.

También ha dejado claro que no se lo va a poner fácil a Merkel y que no se puede dar el acuerdo por hecho. «La noticia de que ya hay luz verde para una negociar una gran coalición solo la puedo desmentir», ha dicho, visiblemente molesto con la interpretación de la primera conversación con Merkel, «es una noticia falsa». Schulz ha culpado a la CDU de Mekrel de filtrar esa lectura incorrecta y ha repetido que «todas las opciones siguen estando sobre la mesa y que «hay tiempo para hablar». Ante los numerosos mensajes urgiendo a formar gobierno cuando antes, Schulz ha opinado que «no hay prisa» porque «tenemos un Gobierno en funciones en Alemania, no existe ninguna presión en lo que a plazos se refiere».

La publicación por parte de medios alemanes de la existencia de un preacuerdo ha irritado a Schulz hasta el punto de coger el teléfono y llamar a Merkel para protestar, arrancando de la canciller el adjetivo «inaceptable» en referencia a tal publicación, aunque no consta que la canciller haya trasladado la protesta a la Casa Konrad Adenauer de Berlín, sede del partido y de donde supuestamente salió la filtración publicada por Bild Zeitung.

La Unión Cristianodemócrata (CDU), ha expresado únicamente por su parte su disposición a «negociar en serio» y «sin condiciones previas», según el secretario ejecutivo del partido de Merkel, Klaus Schüler, que ha hecho hincapié en que la decisión corresponde ahora al SPD, en alusión a las consultas previstas a escala interna de la cúpula socialdemócrata y al congreso federal del partido convocado para la próxima semana. Schulz deberá someterse allí a su reelección como presidente del SPD, junto con el resto de la cúpula, en lo que se prevé una cita con encendidos debates acerca de una eventual gran coalición. Precisamente, desde las juventudes socialdemócratas se ha lanzado una iniciativa en contra de una reedición de esa fórmula de gobierno, que se califica de una «afrenta» a los electores, ya que durante toda su campaña Schulz negó categóricamente la posibilidad de entrar de nuevo en un gobierno con Merkel.