El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, junto a Qassem Suleimani, el hombre fuerte de Al Quds
El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, junto a Qassem Suleimani, el hombre fuerte de Al Quds - AFP

Al menos 20.000 combatientes iraníes luchan junto a Al Assad

Aplastada la oposición al régimen sirio y acabado el califato erigido por Daesh, Irán podía pensar ya en consolidar lo que califica de «eje de la resistencia»

CORRESPONSAL EN JERUSALÉNActualizado:

Israel quiere evitar a toda costa que Siria se convierta en un segundo Líbano y por eso atacó decenas de objetivos supuestamente relacionados con la presencia de Irán y Hizbolá en el país vecino. La república islámica es, junto a Rusia, el gran aliado militar de Siria y ha defendido a Bashar Al Assad desde que la revuelta que estalló en 2011 se convirtió en guerra. El apoyo iraní consiste en la presencia sobre el terreno de «al menos 20.000» combatientes, asesores e instructores militares, según las estimaciones de distintos expertos y analistas. Irán es además responsable del reclutamiento de milicianos chiíes en Irak y Afganistán y ordenó el despliegue de la milicia libanesa de Hizbolá, actores que han resultado fundamentales en batallas como la de Alepo o Palmira, que combaten bajo el mando de Teherán al lado del ejército sirio.

Aplastada la oposición al régimen sirio y acabado el califato erigido por Daesh, Irán podía pensar ya en consolidar lo que califica de «eje de la resistencia», una línea que va de Teherán a Beirut, pasando por Damasco y Bagdad, y que le garantiza la amenaza permanente sobre su gran enemigo: «la entidad sionista», como llaman a Israel los responsables iraníes.

El responsable de esta operación a gran escala es el general Qasem Suleimani, el hombre fuerte de la Fuerza Al Quds, el brazo de operaciones en el exterior de la Guardia Revolucionaria. La guerra contra el grupo yihadista de Al Bagdadi ha sacado a Suleimani de la clandestinidad y ahora es la cara más conocida de Irán en la lucha contra Daesh, pero también el enemigo número uno para israelíes o saudíes, que le ven como el arquitecto de la expansión paramilitar iraní en la región.

Israel tendría luz verde de Estados Unidos para asesinarle, según informó el diario de Kuwait Al Yarida, ya que le consideran «una amenaza para los dos países». Su número dos en Siria, Mohammad Reda Falah Zadeh, conocido como Abu Baker, también estaría en el punto de mira de israelíes y estadounidenses, tal y como recoge este periódico.

«Campaña larga»

El mes pasado, tras el derribo de un dron iraní que se dirigía a Israel, el Ejército del Estado judío reveló que los iraníes contaban con presencia en al menos cinco bases y aeropuertos militares sirios, una presencia calificada de «línea roja» por los dirigentes israelíes. Uno de ellos, el aeropuerto T4, situado en mitad del desierto entre Homs y Palmira, fue objetivo de Israel y en esa operación murieron al menos siete paramilitares iraníes, como revelaron distintos medios de la república islámica. Desde entonces, Israel se preparaba para la respuesta de Irán que, según el ejército, habría llegado en la madrugada del miércoles con el lanzamiento de 20 misiles contra los Altos del Golán.

En un mensaje subido a su cuenta en Twitter, el primer ministro israelí, Netanyahu, dijo que su Gobierno «está en una campaña larga» contra el régimen de Teherán, y añadió que su política «es clara». «Irán no tendrá permiso para establecerse militarmente en Siria», recalcó.