«Lo mejor de Alemania: Mallorca», la curiosa campaña turística de EasyJet en Berlín

La aerolínea se ha visto obligada a salir al paso del revuelo virtual y ha aclarado que «en ningún momento ha querido ‘alemanizar’ la isla»

CORRESPONSAL EN BERLÍNActualizado:

La aerolínea EasyJet ha empapelado edificios enteros en el centro de Berlín con su nueva campaña publicitaria, enormes cartelones de fondo rojo y letras blancas que implican una anexión territorial en toda regla. «Lo mejor de Alemania: Mallorca», puede leerse en los carteles, una afirmación que ha tenido numerosas respuestas en las redes sociales. Los internautas más puristas discuten sobre si Easyjet se refiere a «lo mejor» o a «lo más bonito» de Alemania. Otros, sencillamente, se sorprenden ante el alboroto: «Pero es que no era ya Mallorca uno más de los Bundesländer?». Y también hay reacciones airadas que enganchan la queja con la «invasión» alemana en Baleares.

EasyJet se ha visto obligada a salir al paso del revuelo virtual y ha aclarado que «en ningún momento ha querido ‘alemanizar’ la isla». Pide disculpas «por los malentendidos» que su anuncio «haya podido causar» e insiste en que su único objetivo es llamar la atención sobre los siete vuelos diarios a Mallorca por solo 39,99 euros desde el aeropuerto de Tegel, en Berlín, y la nueva línea directa entre Stuttgart y Palma.

«El objetivo del anuncio es destacar lo bonita, agradable y acogedora que es la isla de Mallorca como destino turístico y cómo estas características hacen que los turistas alemanes que la visitan se sientan como en casa», dice la compañía en una nota de prensa. Palma «es uno de los destinos clave de EasyJet durante la temporada de verano debido al alto volumen de conexiones internacionales», razón por la que la aerolínea se esfuerza, continúa la nota, «para que nuestra presencia» sea «respetuosa con el medioambiente y genere un impacto positivo en su economía».

La polémica servirá si duda de trampolín añadido a los vuelos baratos a la isla, pero mientras el turismo alemán de ida y vuelta sigue viviendo su ya tradicional idilio con Mallorca, lo cierto es que hace ya varios años que la presencia permanente alemana evoluciona a la baja. Tan solo entre 2011 y 2013, Baleares perdió cera de 20.000 residentes alemanes, una colonia que ha quedado reducida a menos de la mitad. La crisis económica y la animadversión en la periferia europea contra las políticas de austeridad que en opinión de muchos imponía Alemania impulsaron a muchos a abandonar las islas, mientras que otros siguen viviendo en Balears pero han desaparecido del padrón. De esta forma eluden el pago de impuestos patrimoniales a los que les obliga la última reforma fiscal aprobada por el ministro Cristóbal Montoro.

«Ahora es menos atractivo vivir en Mallorca para un alemán, pero a los que han vuelto les gusta volver de vez en cuando por unos días y la demanda de este tipo de vuelos no hace sino aumentar, es una apuesta segura para las aerolíneas», dice la directora de una agencia de viajes de Berlín que comprueba a diario el interés de la clientela por ese destino, «los alemanes sienten que en Baleares ya no se les quiere tanto, pero están dispuestos a viajar en este tipo de paquetes en los que van a hoteles en los que reciben buen trato y no temen demasiado contacto con la población local, entre la que parece que ha crecido un sentimiento hostil».

En todo caso, que los alemanes sienten Mallorca como algo muy suyo, quedó ya claro en 2001, cuando el gobierno balear implantó la ecotasa como impuesto añadido a los turistas de 166 pesetas por día y el diario «Bild Zeitung», el de mayor tirada de Europa, lanzó una campaña en contra, publicando en su portada un recortable listo para firmar y enviar por correo al Palacio de la Zarzuela, una carta de protesta dirigida al entonces Rey don Juan Carlos en el que se calificaba la iniciativa de «desvergonzada» y se apelaba a la defensa de los derechos de los trabajadores alemanes por parte del monarca español: «Majestad, detened este sinsentido».