Internacional

Un médico de Alepo denuncia a Rusia ante la Corte Europea de Derechos Humanos por el bombardeo de hospitales

Según sus abogados, Moscú con sus ataques contra civiles está violando las leyes del derecho internacional

Imagen del hospital de Al-Quds, en Alepo, bombardeado el 28 de abril
Imagen del hospital de Al-Quds, en Alepo, bombardeado el 28 de abril - REUTERS
ABC.ES Madrid - Actualizado: Guardado en:

Un médico que trabaja en el este de Alepo veinte horas al día intentado salvar la vida a los miles de civiles heridos durante los bombardeos, ha emprendido acciones legales contra Rusia, por su participación y apoyo continuado en los ataques aéreos en Siria por parte del régimen de Al Assad.

Los abogados, con sede en Londres, que actúan en nombre del doctor Moawyah Al-Awad, cardiólogo de uno de los últimos hospitales que siguen funcionando en el este de Alepo, sostienen que su demanda ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos se basa en la violación de Rusia de su derecho y el de sus pacientes a vivir de una manera digna, tal como se especifica en el derecho internacional, informa The Independent.

Alepo, uno de los campos de batalla más feroces de la larga guerra civil que va camino de cumplir seis años, está divida desde 2012 en dos zonas: la dominada por el régimen y la que está en manos de la oposición. El presidente Bashar al-Assad logró cortar, el pasado mes de julio, la líneas de suministro a los rebeldes, dejando a 250.000 personas sitiadas en condiciones muy precarias. Condiciones que han ido empeorando con el incremento de los bombardeos tras el último y fracasado alto el fuego. Aataques que han destruido en los últimos días dos hospitales, dos centros de rescate de servicio de defensa civil y varias ambulancias.

En la actualidad, hay sólo unos 30 médicos en el este de Alepo, que deben ocuparse de miles de personas necesitadas de atención médica. Su trabajo se complica por el hecho de que el equipo y las existencias de medicinas están empezando a escasear

Curar a escondidas

El doctor Al-Awad, que trabajó en el hospital de Al Quds, al este de Alepo, ahora opera desde un lugar no revelado para protegerlo de los bombardeos después de que el centro sanitario fuera destruido por un ataque aéreo en abril de 2016, mueriendo en él 27 trabajadores del hospital .

La terrible situación en la que sobreviven los civiles en Alepo ha llevado a Reino Unido, los Estados Unidos y a Francia a acusar a Rusia de crímenes de guerra por su complicidad en el bombardeo de zonas civiles edificadas. Hace tan solo unos días, Moscú vetó en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas una resolución para establecer de manera urgente un nuevo alto el fuego. Damasco y Moscú mantienen que los ataques aéreos están dirigidos a los rebeldes apoyados por Estados Unidos y filiales del grupo Al Qaida, que utilizan a civiles como escudos humanos.

«La acción del doctor Al-Awad establece va más allá de la retórica», indicaron sus abogados en un comunicado, añadiendo que el caso había sido enviado a varios países y órganos pertinentes de las Naciones Unidas, así como al Tribunal Europeo de Derechos Humanos. «Son ellos los que deben retomar la iniciativa de un médico que está agotado de trabajar 20 horas al día bajo el miedo a una muerte inminente».

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios