Un manifestante interrumpe el discurso de Theresa May en la convención anual tory y le entrega un ejemplar del formulario P45 (carta de despido para los trabajadores), este miércoles en Mánchester
Un manifestante interrumpe el discurso de Theresa May en la convención anual tory y le entrega un ejemplar del formulario P45 (carta de despido para los trabajadores), este miércoles en Mánchester - Afp

May promete renovar «el sueño británico» en el discurso de la tos

Ha anunciado más viviendas de protección social y un tope en la factura de la electricidad

CORRESPONSAL EN LONDRESActualizado:

En plena crisis del partido conservador y ante la plana mayor de su Gobierno, la primera ministra británica Theresa May ha visto hoy cómo un ataque de tos que le ha dejado sin voz en varias ocasiones y un espontáneo han eclipsado el que debía ser uno de sus discursos más importantes en su carrera política.

Con el partido fracturado por las negociaciones del Brexit y mientras pedía a todos los conservadores trabajar para «renovar el sueño británico», May ha sido testigo de cómo un humorista, detenido justo después del acto, acaparaba todas las miradas al entregarle en pleno discurso un formulario de despido que estaba firmado por Boris Johnson. La «premier» le ha intentado quitar hierro al asunto y ha bromeado justo después con que ella le daría ese formulario a otra persona, a Jeremy Corbyn.

Con cada vez menos voz y bebiendo cada poco tiempo agua ha tratado de exponer, en el alegato final de esta Conferencia Anual del Partido Conservador en Manchester, sus ideas para el futuro de Reino Unido y del partido. En su discurso, que estaba preparado para afianzar su poder interno y demostrar su fuerza, ha vuelto a pedir unidad para afrontar ese futuro después de que en las elecciones de junio el resultado no fue el que se esperaba. Por eso haciendo autocrítica, May ha asumido su culpa y ha pedido perdón, reconociendo que la campaña electoral fue demasiado presidencial.

La «premier», que se ha mostrado orgullosa de ser la líder de su partido, volvió a reafirmar sus ideas en cuanto al Brexit. Ha dejado claro que Reino Unido abandonará la Unión Europea definitivamente en marzo de 2019 y que espera llegar a un acuerdo que beneficie a ambas partes, pero que, si no es así, su Gobierno está totalmente preparado para afrontarlo.

Ha reconocido además que muchos están encontrando desesperantes la lentitud en las negociaciones y admitía que los ciudadanos comunitarios que residen en suelo británico pueden ponerse nerviosos. Por eso, para ellos ha dejado un mensaje claro: «Queremos que os quedéis».

Ataques a Corbyn

May, como se esperaba, ha atacado una y otra vez a su principal rival político, el líder laborista Jeremy Corbyn. Los tories «deben ganar la batalla de las ideas» afirmaba la primera ministra, que advertía además que «el país está siendo atacado por partidos que predican el odio». Por eso hay que apoyarse, decía, en la economía de mercado que los conservadores han tomado como bandera frente a los que, como Corbyn, «pondrían en peligro nuestro futuro al adoptar experimentos fallidos del pasado».

«No debemos caer en eso», señalaba, porque hay políticos, ha dicho dirigiéndose al líder laborista, «que creen que Venezuela debe ser el modelo económico a instalar en Reino Unido».

Aunque, lo que está claro es que los conservadores miran de reojo las políticas de los laboristas. Ejemplo de ello es el anuncio de varias medidas sociales como la construcción de vivienda social que ayer desvelaba May. El partido de la «premier» ve ya como una amenaza electoral seria al del hasta hace poco denostado Corbyn.

Y lo que no ha ayudado a combatirla ha sido esta Conferencia Anual tory, en la que se han visto las obvias diferencias entre las diferentes partes del Gobierno británico.