El presidente venezolano, Nicolás Maduro
El presidente venezolano, Nicolás Maduro - AFP

Maduro fija para el 22 de abril las elecciones presidenciales

Fracasa la «mesa de diálogo» reunida en Santo Domingo con la oposición venezolana

Corresponsal en CaracasActualizado:

El presidente de Venezuela ha firmado unilateralmente en Caracas el documento surgido de la «mesa de diálogo» político en la República Dominicana, que la oposición ha rechazado por considerarlo insuficiente. En un acto político, frente a periodistas, el líder chavista suscribió el documento donde se establece que las elecciones presidenciales se celebrarán el 22 de abril, según ha adelantado el presidente dominicano, Danilo Medina, y confirmo con posterioridad la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela, Tibisay Lucena.

«He dado la orden que se publique el acuerdo de manera inmediata (...) y voy a firmar yo personalmente el acuerdo de República Dominicana para avalar con mi firma este acuerdo y lo voy a cumplir en todas sus partes», dijo Maduro, que firmó el documento ante las cámaras.

Dijo que el texto es «avalado» por el presidente Medina y por el expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero, acompañante de las conversaciones a solicitud del Ejecutivo de Maduro. El líder chavista denunció la existencia de «presiones» de otros gobiernos sobre la oposición, principalmente del estadounidense, lo que, aseguró, impidió la firma conjunta del acuerdo.

El portavoz de la oposición en el diálogo de Santo Domingo, Julio Borges, consideró insólito que el Gobierno no hubiera asistido a la reunión y que no quisiera recibir la propuesta de acuerdo con las observaciones que se presentaron. Borges dijo que el documento de la oposición tiene una «enorme diferencia» con el que plantea el Gobierno. «Nunca, nunca, vamos a aceptar ningún acuerdo que signifique claudicar la democracia en Venezuela», añadió, al tiempo que pidió «crear un frente amplio dentro y fuera del país para materializar esta lucha». Además, la oposición exigió a Maduro habilitar políticamente a Henrique Capriles y Leopoldo López como condición para firmar el acuerdo.

Mientras tanto, los venezolanos temen que Maduro se ancle de por vida al poder. Es el caso de Reinaldo Gámez, un fontanero de 28 años, que está decidido a abandonar Venezuela «si Maduro gana las presidenciales». «No aguanto más tanta miseria y hambre», confesó a ABC. Su caso formaría parte del millón de votantes de la diáspora venezolana que, debido a las restricciones impuestas por la autoridad electoral chavista, no podrán participar en los comicios presidenciales.

Un 25% de los cuatro millones de desplazados al exterior por la crisis económica y social, que se han registrado en las diferentes olas migratorias en estos 19 años de chavismo, representa un millón de votos opositores que no podrán pronunciarse contra Maduro en las elecciones, apunta a este diario Jesús Seguías, director de la consultora Datincorp.

«Solo 110.000 venezolanos fuera del país están inscritos en sus dependencias consulares para sufragar lejos de casa», afirma el periodista Eugenio Martínez, especializado en procesos electorales en «El Nacional». De acuerdo con los datos de la consulta popular organizada por la oposición el 16 de julio de 2017, en el extranjero hay al menos 700.000 electores potenciales que votarían en contra de Maduro. Sin embargo, solo 110.000 son capaces de sufragar legalmente en los distintos consulados venezolanos. El régimen de Maduro sabe que en el exterior hay una cantera de votos en su contra. Por esa razón no le interesa permitir la inscripción de nuevos votantes.