Una madre y sus dos hijas planeaban un atentado en Westminster y el Museo Británico

Las tres llamaban a sus planes la «fiesta del té del Sombrerero Loco» y según el tribunal fueron alentadas a hacerlo por un yihadista combatiente de Daesh en Siria que una de las dos hijas conoció online

CORRESPONSAL EN LONDRESActualizado:

Ha comenzado el juicio contra una madre y sus dos hijas que formaron el primer grupo terrorista yihadista femenino en Gran Bretaña y planearon diversos atentados en puntos clave de Londres como el Museo Británico o el Palacio de Westminster.

Las tres llamaban a sus planes la «fiesta del té del Sombrerero Loco» y, según el tribunal, fueron alentadas a hacerlo por un yihadista combatiente de Daesh en Siria que una de las dos hijas conoció online y con quien mantenía una relación a distancia.

Safaa Boular, de 18 años, era la cabecilla de este grupo terrorista en suelo británico y supuestamente planeó llevar a cabo un ataque que incluía granadas (a las que se refería como «piñas» en los mensajes interceptados por la policía) armas y automóviles contra el Museo Británico.

Según la versión del fiscal, Boular vio frustrados sus planes cuando se le acusó de intentar viajar a Raqqa y casarse con el terrorista, del que se enamoró y con el que se había comprometido. Tras la muerte de este en la capital siria, ella fue arrestada. A pesar de estar entre rejas no cesó en su empeño y siguió alentando a su hermana para que continuará con sus planes.

Esta mujer de 21 años, que intentó viajar a Siria también en 2014, admitió haber planeado un ataque en las cercanías del Palacio de Westminster, supuestamente con cuchillos en el que contaba con la ayuda y el apoyo de su madre Mina Dich, de 43 años. Ellas fueron las que, acorde a la declaración del fiscal, instigaron a Boular a convertirse en una «mártir» y a vengar la muerte de su prometido en Siria.

La historia se remonta a hace 2 años cuando Safaa Boular se enamoró a través de las redes sociales de un combatiente de Daesh. Tras varios meses hablando, ella decidió ir a casarse con el a Siria, donde ambos tenían planeado llevar a cabo un atentado suicida en el que llevasen cinturones explosivos. Su plan era, según el fiscal del caso, «que juntos abandonarían el mundo tomados de la mano y llevarían a otros con ellos en un acto terrorista».

Las tres fueron detenidas después de que los servicios secretos británicos desplegasen agentes especialmente entrenados para espiar las conversaciones de todo el grupo a través de las redes sociales, en el que utilizaban palabras clave para referirse a las armas y a los puntos donde iban a tener lugar supuestamente esos atentados.

Según el fiscal del caso «fue el terrorista sirio el estuvo planeando, antes de su muerte, el atentado con Safaa Boular en suelo británico». Un ataque que habría causado al menos «pánico generalizado» y estaba destinado a causar la muerte de personas inocentes en uno de los puntos más concurridos de la capital británica como es el Museo Británico.