Un viajero se sienta al lado de un mostrador de facturación de Lufthansa
Un viajero se sienta al lado de un mostrador de facturación de Lufthansa - AFP

Lufthansa cancela la mitad de sus vuelos por la huelga

La huelga de personal, convocada por el sindicato alemán del sector servicios Verdi, afecta a los aeropuertos de Fráncfort, Bremen, Colonia-Bonn y Múnich

CORRESPONSAL EN BERLÍNActualizado:

La huelga de personal en cuatro aeropuertos alemanes ha obligado a Lufthansa a cancelar más de 800 vuelos previstos para hoy, aproximadamente la mitad del total, dejando en tierra a más de 90.000 viajeros y ocasionando colas y retrasos en las conexiones con otras aerolíneas. La huelga tiene como objetivo presionar a la empresa alemana en la negociación del nuevo convenio colectivo y los perjudicados vuelven a ser los pasajeros.

«Nuestro avión debía salir a las 12:45, pero nada más llegar al aeropuerto nos han informado que no será posible y están recolocándonos en otros vuelos. Hemos venido muy pronto para intentar solucionarlo cuanto antes y parece que tendremos suerte, al menos podremos volar esta noche, pero hoy no hay vuelos para meter a todos los que se han quedado en tierra, por lo que a muchos les tocará esperar hasta mañana. Eso en nuestro caso hubiera sido fatal». Así relata Luisa, una española que esperaba estar a estas horas volando hacia Madrid desde al berlinés aeropuerto de Tegel. Pero mientras en Berlín los pasajeros se van acomodando a un ritmo regular en otros vuelos, en el aeropuerto internacional de Fráncfort los efectos de la huelga se multiplican por las consecuencias sobre las conexiones.

«Inaceptable»

La huelga de personal, convocada por el sindicato alemán del sector servicios Verdi, afecta a los aeropuertos de Fráncfort, Bremen, Colonia-Bonn y Múnich. Los líderes sindicales están exigiendo una subida salarial del 6% o de al menos 200 euros para 2,3 millones de empleados. La negociación de este convenio comenzó a finales de febrero, pero la patronal todavía no ha presentado una oferta y, en una declaración después de las últimas negociaciones en marzo, el Ministerio del Interior alemán dejó claro que las demandas de subida salarial de los sindicatos del sector público eran «demasiado elevadas e imposibles de realizar». La última reunión de las negociaciones colectivas está prevista para los días 15 y 16 de abril y el sindicato realiza estos paros para llegar a esas reuniones con una posición de mayor fuerza.

La directora de Personal de Lufthansa, Bettina Volkens, ha calificado la acción de protesta como «inaceptable». De los más de 800 vuelos cancelados por la compañía aérea, 58 son conexiones aéreas de largo recorrido. Lufthansa ofrece la posibilidad de cambiar de forma gratuita los vuelos del 10 de abril desde los aeropuertos de Fráncfort y Múnich por otros en los siguientes siete días, pero muchos de esos pasajeros se ven obligados a perder vuelos de conexión contratados con otras aerolíneas ajenas a la huelga.

Para una mejor información a los afectados, Lufthansa ha publicado los nuevos horarios de los vuelos de este martes en su página web y ha pedido a los pasajeros que se informen sobre la situación de su conexión antes de acudir al aeropuerto. Los viajeros cuyo vuelo no haya sido cancelado deberán calcular más tiempo y llegar a los aeropuertos antes porque se prevé tiempos de espera mayores de lo habitual. Además han de tener en cuenta que la huelga también afectará a otros servicios como el transporte, las guarderías infantiles, la recogida de basura y algunos hospitales en varios Estados del país.

La huelga ha sido convocada solamente hasta las 16:00 horas para evitar las sanciones que posibilita una sentencia del Tribunal Constitucional alemán, emitida el pasado mes de julio y destinada a evitar las denominadas «huelgas salvajes» y que venía a respaldar la reforma aprobada por el gobierno que afecta especialmente a los sectores de servicios públicos como pilotos, médicos o maquinistas de trenes. El tribunal rechazó las demandas presentadas por varios sindicatos que consideraban un recorte al derecho a la huelga y estableció ciertas condiciones para la aplicación de la nueva normativa. La denominada Tarifeinheitsgesetz (Ley de Negociación Unitaria), redactada por el Ministerio de Trabajo durante la última legislatura, establece por ejemplo que en las negociaciones de tarifas salariales y cuando no haya acuerdo total entre los diversos sindicatos, la empresa estará obligada a llegar a acuerdos solamente con los dos sindicatos con más miembros en la plantilla. Los sindicatos más débiles pueden sumarse al acuerdo con firmas posteriores. El gobierno trata de esta manera de evitar la competencia de los sindicatos entre sí, añadiendo exigencias cada vez mayores.