Cristina Fernández, durante un mitin en Avellanedad (Buenos Aires), el pasado 16 de octubre
Cristina Fernández, durante un mitin en Avellanedad (Buenos Aires), el pasado 16 de octubre - Afp

Legislativas en ArgentinaEl kirchnerismo lucha por su supervivencia

Cristina Kirchner tendrá un escaño en el Senado, donde quiere radicalizar a la oposición, pero los sondeos dan la victoria al partido del presidente Macri

Corresponsal en Buenos AiresActualizado:

La primera prueba de fuego electoral para Mauricio Macri -este domingo se renueva la mitad del Congreso y un tercio del Senado- encuentra al presidente de Argentina y a su coalición, Cambiemos, cómodamente instalados en un triunfo nacional y, según todas las encuestas, en la determinante provincia de Buenos Aires (cerca del 40 por ciento del padrón). La hora de la verdad en las urnas, tras las primarias del 13 de agosto, también llega para Cristina Fernández de Kirchner (Unidad Ciudadana). La expresidenta, pese a los volantazos en la estrategia de campaña (en este tramo habló por los codos), en lugar de ir hacia adelante parece, según los mismos pronósticos, que en intención de voto va para atrás. Sino a marchas forzadas, despacio pero sin pausa.

Conclusión, salvo sorpresa descomunal e inesperada, el Gobierno podrá este domingo por la noche proclamar que su proyecto llegó para quedarse mientras en el peronismo se afilarán los cuchillos para ver qué hacen con la mujer que, pese a todo, logrará un escaño en el Senado. Allí, si la Justicia y sus colegas no lo impiden, promete sacudir el avispero de una oposición que parecería convencida de que es tiempo de búsqueda de consensos y gobernabilidad sin estridencias.

M. Eugenia Vidal y Elisa Carrió están siendo las locomotoras que arrastran los votos de las elecciones
El hallazgo esta semana del cuerpo de Santiago Maldonado, el activista político y artesano desaparecido el 1 de agosto en el marco de una operación de Gendarmería mientras cortaba una carretera, dejó a los partidos políticos (a excepción de Cristina Fernández) sin el cierre final de campaña, suspendido por solidaridad con la familia Maldonado. El descubrimiento de ese cadáver, enredado entre las ramas del río Chubut, a pocos metros de donde Maldonado se había instalado con un grupo de mapuches, frenó en seco la ruta triunfal a las urnas de los candidatos y puso sobre la mesa la posibilidad de que los sondeos pudieran tener menos validez.

La escritora Claudia Piñero no cree que el caso «vaya a mover el amperímetro de las elecciones», mientras Juan Mayol, de la firma Opinalia, observa que podría afectar «de forma muy leve a los indecisos». El cambio de tendencia no lo aprecia el encuestador como tampoco lo hace su colega, Raúl Aragón, de la firma del mismo nombre, pese a advertir de que «es la primera vez en democracia que se produce un hecho que causó tanta conmoción en vísperas de elecciones».

Maldonado se pudo ahogar

La autopsia reveló que Maldonado no tenía contusiones. La posibilidad de que se ahogara (no sabía nadar) cobra fuerza y despejaría las dudas sobre Gendarmería además de dar un respiro al Gobierno. En este escenario, parecería que hay pocas probabilidades de que las urnas muden este domingo lo que se viene anunciando desde hace días.

Mariel Fornoni, directora de Management&Fit, anticipa un escenario general «positivo para Cambiemos», con «victorias más claras en la ciudad de Buenos Aires y en la provincia de Córdoba» (tercera en importancia). Asimismo, identifica «una tendencia favorable –al Gobierno– en la provincia de Buenos Aires», donde se da la madre de todas las batallas. En números, con leves diferencias, coincide en ese territorio con el resto de las encuestas: «Ventaja para Esteban Bullrich (40 por ciento de votos) sobre Cristina Fernández (35 por ciento), seguidos de Sergio Massa (1Pais, rozando el 14 por ciento) y del exministro Florencio Randazzo (Partido Justicialista, con el 6,5 por ciento)». En el sondeo de Fornoni, la izquierda obrera de Néstor Pritola se quedaría con un sobrado 4 por ciento. En cuanto a los indecisos, estos se clavarían en un 8,8 por ciento. En cualquier caso –en el mejor y el peor– el reparto final de escaños no le entregará a Mauricio Macri una mayoría absoluta en ninguna de las dos Cámaras, como tampoco la tendrá otro partido.

El efecto inmediato y extraordinariamente valioso para Cambiemos se traduce en su consolidación como fuerza política. La idea de que esta comunión de la Unión Cívica Radical (UCR, del difunto Raúl Alfonsín) con el Pro (Macri) y la Coalición Cívica (Elisa Carrió) sería un fenómeno efímero, ya está despejada. «Un Gobierno fortalecido», reflexiona Mariano Vila, director general de la consultora Llorente y Cuenca, le permitiría a Macri «dar batallas políticas como, entre otras, la reforma laboral y fiscal. Es importante –añade– ganar en legitimidad. Ahora –matiza en un virtual triunfo– le van a respetar mucho más».

Candidato sin bríos

Con el viento a favor de Macri, éste se felicita de las dos mujeres que pueden considerarse las locomotoras que arrastran los votos de las elecciones. La gobernadora de la provincia de Buenos, María Eugenia Vidal, y Elisa Carrió. La primera ha sido la dama de compañía de Esteban Bullrich (un candidato sin bríos) y su mejor tarjeta de presentación ante el electorado. La última, pese a sus arrebatos retóricos, va camino de batir récord de votación en la capital.

Con estas previsiones, el filósofo Santiago Kovadloff resumió en el programa de televisión «A fuego lento» la guerra que se libra en unas urnas con efecto matemático parcial e impacto político total. «Se está luchando por la supervivencia tanto del peronismo como del kirchnerismo». Dicho desde otro ángulo, el macrismo tiene para rato.