Internacional

La Justicia egipcia anula la cadena perpetua contra Mursi por espiar para Hamás

El Tribunal de Casación ordena repetir el juicio en el caso del expresidente depuesto y del líder de los Hermanos Musulmanes, Mohamed Badía

El expresidente egipcio Mohamed Mursi, durante su juicio por espionaje en El Cairo, en diciembre de 2015
El expresidente egipcio Mohamed Mursi, durante su juicio por espionaje en El Cairo, en diciembre de 2015 - EFE
EFE - abc_mundo El Cairo - Actualizado: Guardado en:

El Tribunal de Casación de Egipto anuló este martes la condena a cadena perpetua dictada contra el expresidente Mohamed Mursi y ordenó un nuevo juicio en el caso en el que está acusado de espionaje y colaboración con organizaciones extranjeras para planear ataques en Egipto, entre ellas el movimiento palestino Hamás.

Además de a Mursi, también les fue anulada la cadena perpetua al líder de los Hermanos Musulmanes, Mohamed Badía, y a otros 15 dirigentes y miembros de la cofradía, señalaron a Efe fuentes judiciales.

Mursi ha negado siempre todos los cargos y ha destacado que sigue siendo el «presidente legítimo»

El tribunal también revocó, en la misma causa, las penas dictadas contra otros integrantes y altos mandos de los Hermanos Musulmanes, 13 de ellos condenados a muerte, entre los que destaca el dirigente Jeirat al Shater. En esos casos, el tribunal ordenó también la repetición del juicio, añadió el portavoz.

Para tomar su decisión, la Corte de Casación se basó en el artículo 17 del Código Penal egipcio, que permite la reducción de condena en casos de crímenes donde el tribunal considere necesaria su clemencia.

El pasado 15 de noviembre, la misma corte anuló la condena a muerte dictada contra el expresidente por su fuga de una cárcel durante la revolución de 2011 y también ordenó que se repitiera el proceso judicial.

Varias condenas

Mursi también fue condenado a cadena perpetua en otra causa de espionaje a favor de Catar y sentenciado a 20 años de cárcel por el uso de la violencia durante los disturbios ocurridos cerca del Palacio Presidencial de Itihadiya, en El Cairo, en diciembre de 2012, una pena confirmada en octubre pasado.

El exmandatario, encarcelado en la prisión de Burg al Arab, en el noreste de Egipto, ha negado siempre los cargos y ha destacado que sigue siendo el «presidente legítimo» de Egipto.

Toda la actualidad en portada
publicidad

comentarios