Julian Assange, en la Embajada de Ecuador en Londres en una imagen de febrero de 2015
Julian Assange, en la Embajada de Ecuador en Londres en una imagen de febrero de 2015 - Afp

La Justicia británica mantiene en vigor la orden de detención contra Julian Assange

La juez considera que la negativa del fundador de WikiLeaks a presentarse ante los tribunales cuando así lo requerían los términos de su libertad condicional continúa siendo una transgresión de la ley

Corresponsal en LondresActualizado:

La justicia británica volvió a rechazar su libertad y mantuvo ayer la orden de detención contra Julian Assange. El hacker australiano pierde así su recurso ante la Corte de Magistrados de Westminster, que dictaminó que el fundador de WikiLeaks tiene que responder aún ante los tribunales por saltarse los términos de su libertad condicional en 2012 y no presentarse ante los juzgados.

Assange, que lleva recluido en la Embajada ecuatoriana en Londres precisamente desde ese mismo año, puede aún recurrir esta decisión ante instancias judiciales. Todo hace prever que lo hará tras haber presentado nuevos razonamientos este martes para que la orden de detención quede revocada. Sus abogados consideran esta medida un castigo desproporcionado «en contra del interés público», argumento sobre el que tendrá que pronunciarse la semana que viene la juez del caso.

La otra razón que esgrime su equipo legal es que Suecia retiró su petición de extradición por supuestos delitos sexuales el pasado mes de mayo. Aun así, la justicia británica interpreta que Assange tiene que dar explicaciones de por qué vulneró los términos de su libertad condicional. Una infracción que podría acarrear una pena máxima de un año de prisión en el Reino Unido.

Extradición a Estados Unidos

La defensa del australiano volvió a mostrar su preocupación ante la posibilidad de ser detenido y extraditado a Estados Unidos, donde, según él, tendría que responder por la filtración de información confidencial del Gobierno estadounidense a través de su página web, WikiLeaks.

«Él continúa dispuesto a responder ante la justicia británica en relación a la ruptura de la libertad condicional, pero no a costa de afrontar una injusticia en Estados Unidos», explicaba tras la resolución la abogada de Julian Assange, Jennifer Robinson.

El Gobierno de Ecuador ha intentado en varias ocasiones desbloquear una situación que se ha vuelto insostenible. Primero le concedió, en diciembre, la nacionalidad ecuatoriana para después pedir un estatus diplomático con el que Assange podría salir de la Embajada sin ser detenido por las fuerzas policiales. Algo que el Ejecutivo británico se negó a conceder, aduciendo que debe ser la justicia del país la que solucione la situación del activista.