Este miércoles empieza en Pekín el XIX Congreso del Partido Comunista de China, que marca el ecuador del mandato del presidente chino
Este miércoles empieza en Pekín el XIX Congreso del Partido Comunista de China, que marca el ecuador del mandato del presidente chino - REUTERS

Xi Jinping maniobra en el Congreso del PC chino para perpetuarse

Este cónclave quinquenal renovará la cúpula del régimen e incluirá en la Constitución del Partido el pensamiento del presidente, que podría prolongar su mandato más allá de 2022

Corresponsal en PekínActualizado:

Bajo controles exhaustivos de la Policía, que ha cerrado estaciones de metro y hasta bares y locales de ocio, este miércoles empieza en Pekín el XIX Congreso del Partido Comunista de China. Este cónclave, que se celebra cada cinco años, marca el ecuador del mandato de su secretario general y presidente de China, Xi Jinping, quien reforzará su poder mientras se renueva la cúpula del régimen.

Tras acumular cargos desde 2012 y ser elevado a la categoría de «núcleo» del Partido, el Congreso arranca con la duda de saber si se perpetuará en el poder más allá de 2022. Las normas no escritas del régimen chino fijan el mandato de cada presidente en diez años, pero Xi podría prolongarlo por su carácter autoritario. «Si no extiende su mandato, usará este congreso para colocar a sus aliados en la cúpula y quedarse dentro de cinco años como hombre fuerte en la sombra», aventuraba este martes Jean-Pierre Cabestan, jefe del Departamento de Estudios Internacionales de la Universidad Baptista de Hong Kong, en una conferencia por Skype con el Club de Corresponsales de Pekín.

Aunque a Xi Jinping le quedan todavía cinco años para decidir si se retira o no, este congreso ofrecerá algunas pistas sobre su futuro porque, en teoría, en él debería nombrarse a su sucesor. Al haber alcanzado ya la edad de jubilación de 68 años, o hacerlo en el próximo lustro, en este cónclave se retirarán cinco de los siete miembros que forman el Comité Permanente del Politburó, máximo órgano de poder en China. Es decir, todos menos el presidente Xi Jinping y el primer ministro, Li Keqiang, quienes continuarán en sus puestos cinco años más. A ellos se unirán cinco nuevos miembros que constituirán la «Sexta Generación» de dirigentes comunistas, quienes se presentarán en público el miércoles 25, un día después de la clausura del Congreso.

Como en ocasiones anteriores, comparecerán ante los medios en el Gran Palacio del Pueblo, donde se celebra este cónclave, y su orden de aparición revelará los cargos que ocuparán dentro de cinco años. Si todo se cumple según las normas, quien desfile en tercer lugar será el próximo presidente de China y el que lo haga en cuarta posición su primer ministro.

Pero aún está por ver si se retira Wang Qishan, quien ya tiene 69 años y es uno de los principales aliados del presidente Xi Jinping. Como brazo ejecutor de la campaña contra la corrupción que ha depurado al Partido, donde han sido castigados desde 2013 un millón de funcionarios y 200 altos cargos, Wang ha eliminado a los mayores rivales internos de Xi. Además de Bo Xilai, figura en alza que cayó antes del congreso de 2012, destacan Zhou Yongkang, antiguo responsable de la seguridad del Estado, y Ling Jihua, mano derecha del anterior presidente de China, Hu Jintao.

Con sus enemigos neutralizados y el primer ministro, Li Keqiang, reducido a mera comparsa, Xi consolidará su poder colocando a sus aliados en el Comité Central, que renovará a la mitad de sus 205 miembros, y, sobre todo, en el todopoderoso Comité Permanente del Politburó. Los que están mejor situados para entrar en él son Li Zhanshu, mano derecha de Xi; el viceprimer ministro Wang Yang; y los secretarios del Partido en Shanghái, Han Zheng, y Cantón (Guangdong), Hu Chunhua. Junto a ellos, destacan Zhao Lei, jefe de Organización; Chen Miner, secretario de la ciudad de Chongqing, y Cai Qi, alcalde de Pekín.

Además, el Congreso incluirá el pensamiento político del presidente Xi en la Constitución del Partido y podría añadir su nombre, un honor reservado al «padre de la patria», Mao Zedong, y al artífice de la apertura al capitalismo, Deng Xiaoping. Xi Jinping se encumbrará así como el nuevo Mao de China.