El exdirector del FBI James Comey
El exdirector del FBI James Comey - Afp
Estados Unidos

James Comey compara a Trump con «un mafioso que lidera usando el miedo»

En su nuevo libro, el exdirector del FBI tacha al presidente que le despidió de «hombre sin ética y desconectado de la verdad y de los valores institucionales»

Corresponsal en WashingtonActualizado:

En el embarrado terreno de la investigación de la llamada trama rusa, que mantiene al presidente bajo la lupa de las pesquisas que intentan probar su connivencia electoral con el Gobierno de Putin, acaba de irrumpir el anunciado libro de James Comey: «La mayor lealtad: verdad, mentiras y liderazgo».

El exdirector del FBI despedido por Donald Trump el pasado mayo, en un episodio que sirvió para activar la creación del consejo especial que encabeza Robert Mueller y la indagación sobre un posible intento presidencial de obstrucción a la Justicia, se desquita en las memorias por partida doble. Al suculento contrato multimillonario que arrancó a la editorial Macmillan Publishers Flatiron Books, que el martes pone a la venta el best-seller, se suma una relación de calificativos dedicados al presidente Trump, a quien compara con «un jefe de la mafia que lidera usando el miedo». Además de considerarle un hombre «sin ética, y desconectado de la verdad y de los valores institucionales». Referencias que contrastan con su consideración hacia Barack Obama, el único que sale bien parado en el libro, a pesar de que el exdirector del FBI procede del mundo republicano.

James Comey añade una nueva descripción al caótico paisaje que se encontró las distintas veces que tuvo contacto con el presidente, en las que recibió la indisimulada demanda de dejar de investigar al teniente general Michael Flynn, como ya denunció en su día. El primer Asesor de Seguridad Nacional de Trump tuvo que dimitir a las tres semanas al desvelarse sus contactos con altos cargos rusos durante la campaña electoral. De acuerdo con lo que percibió entonces, Comey califica de «incendio forestal» la forma en que Trump y su equipo gestionaban la Casa Blanca.

El prometido estilo frío y fiel a la realidad del abogado que se estrenó como fiscal en Nueva York en el periodo de George W. Bush, queda algo comprometido en algún episodio anecdótico en el que disfruta de su superioridad ante Donald Trump. Como la comparación de alturas. Sus dos metros largos de estatura frente al 1,90 del presidente le sirven para confesar su sorpresa con algo de desdén, al situarse por primera vez delante del nuevo ocupante del Despacho Oval. Algo que se percibe como metáfora de una decepción mucho más completa.

Las 304 páginas del libro, que el controvertido jefe de la Oficina Federal de Investigación durante cuatro años (2013-2017) presenta ya en las televisiones como sus memorias, no aporta información relevante para la propia investigación, pero sí repasa capítulos no exentos de tensión durante su breve relación con el nuevo ocupante del Despacho Oval.

El dosier Steele

En los poco más de cinco meses que transcurrieron desde su victoria electoral (los dos primeros como presidente electo, hasta su toma de posesión el 20 de enero), Comey resalta la obsesiva manera en la que Trump le reclamó que neutralizara el polémico informe, que posteriormente terminaría saliendo a la luz, sobre su supuesta estancia en la suite de lujo de un hotel de Moscú con prostitutas. Se trataba del llamado dosier Steele, en referencia a su autor, un exespía británico, en el que se describe, de forma muy escatológica, los llamados baños dorados (orina de una sobre otra) que habrían llevado a cabo las mujeres presentes en la estancia.

La salida a la luz del dosier, tiempo después, disparó la polémica cuando se descubrió que había sido encargado a Steele por parte de una consultora contratada por el equipo de campaña de Hillary Clinton. En el libro, Comey completa su relato con el insistente desmentido de Trump asegurando que «nunca» soportaría que alguien hiciera eso a su alrededor, ya que padece de fobia a los gérmenes. Además de mostrarle su preocupación por que su mujer, Melania, pudiera leer detalles tan desagradables.

El protagonista de las memorias, Donald Trump, apenas dejó pasar unas horas antes de salir al paso y arremeter contra Comey. En su cuenta de Twitter, tachó al exdirector del FBI de «mentiroso» y le acusó de filtrar información clasificada, por lo que «debería ser perseguido por la Justicia». Y concluyó asegurando que «fue un gran honor despedir a Comey, uno de los mayores chapuceros de la historia».