Beppe Grillo vota en el referendum del año pasado
Beppe Grillo vota en el referendum del año pasado - EFE

Italia ultima una reforma electoral para frenar a Grillo

Los partidos tradicionales ya han consensuado una ley para blindarse

CORRESPONSAL EN ROMAActualizado:

Los grandes partidos italianos están a punto de aprobar una nueva ley electoral, denominada «Rosatellum», que puede tener el efecto de parar el ascenso de los populistas del Movimiento 5 Estrellas (M5E), fundado por el cómico Beppe Grillo. El sistema electoral comienza a debatirse hoy en el Congreso de los diputados: una ley que podría parar al M5E, pero que llevará a Italia a la «ingobernabilidad», según advierten analistas y los mercados.

En poco más de 20 años, Italia ha tenido ya cuatro leyes electorales que han sido motivadas por intereses y batallas políticas del momento. Así, la anterior ley electoral, el «Italicum», votada hace solo un par de años, se basaba en un sistema mayoritario cuyo objetivo era el de hacer ganar y llevar al gobierno a un solo partido, dejando fuera a las coaliciones y a los pequeños grupos que condicionaban la política italiana con un puñado de votos.

Ese era el sueño del ex primer ministro Matteo Renzi, pero fracasó con la dura derrota sufrida en el referéndum sobre la reforma constitucional del pasado 4 de diciembre. También porque el Tribunal Constitucional suspendió el «Italicum». Ahora se da otro bandazo, ya que el «Rosatellum» va en la dirección opuesta al tratarse de un sistema mixto, con prevalencia del proporcional, y que bendice las coaliciones y protege a los pequeños partidos, con la perspectiva de poder acordar gobiernos de coalición. Cabe esperar que se formen alianzas de pequeños partidos con el único objetivo de llegar al 10% -para entrar en el Parlamento se impone ese porcentaje a las coaliciones, y el 3% a los partidos-, pero que después cada uno elija el camino que más le convenga.

Lo mismo puede ocurrir con los grandes partidos. Hoy las encuestas indican que el próximo ganador de las elecciones podría ser una coalición de centro derecha, tendencia que tradicionalmente es mayoritaria en Italia. Para ello, Silvio Berlusconi, líder de Forza Italia, debería aliarse con la xenófoba Liga Norte, el derechista partido Hermanos de Italia y otros grupos minoritarios. Pero después Berlusconi podría alejarse de los extremistas y acercarse al Partido Democrático de Renzi, de centro izquierda.

El perjudicado con esta ley electoral es el populista Movimiento 5 Estrellas, que rechaza formar coalición para no «contaminarse» con los partidos tradicionales. Sus dirigentes denuncian que se está realizando un «golpe constitucional» contra el M5E.

En definitiva, Italia irá a las elecciones un poco a ciegas, sin tener idea de quién será el primer ministro, porque todo dependerá de las negociaciones postelectorales.