Misiles Sayyad-3 mostrados por el Ministro de Defensa de Irán el pasado mes de julio
Misiles Sayyad-3 mostrados por el Ministro de Defensa de Irán el pasado mes de julio - AFP

Irán responde a las sanciones de Trump con más fondos para el programa de misiles

Cuando se apruebe la nueva ley Irán dispondrá de 520 millones de dólares extra para su partida de Defensa

CORRESPONSAL EN JERUSALÉNActualizado:

Irán se refuerza ante la imprevisibilidad de Donald Trump y el Parlamento dio el primer paso para la aprobación de la bautizada como «ley anti estadounidense». El texto, que salió adelante con 240 votos a favor y una abstención, «es una respuesta al proyecto de ley recientemente ratificado por el Senado de EEUU que permite a Washington imponer nuevas sanciones no nucleares contra la República Islámica» y una de sus primeras consecuencias directas es el incremento de los fondos destinados al programa de misiles. Irán mueve ficha después de que Trump promulgara hace dos semanas una ley que impone más castigos a la República Islámica por su programa balístico, pero también por su apoyo a grupos como la milicia libanesa Hizbolá. Trump tuvo el apoyo abrumador del Congreso y la «ley anti estadounidense» logró lo propio en el Majlis (parlamento) de Teherán.

La llegada de Trump a la Casa Blanca, un presidente para quien el acuerdo nuclear con Irán es «el peor pacto posible», ha vuelto a tensar las relaciones entre las dos potencias que no se ponen de acuerdo sobre si el desarrollo de misiles forma parte o no de lo firmado en el Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, por sus siglas en inglés) por el que los iraníes limitaron el enriquecimiento de uranio a cambio del levantamiento de las sanciones. Washington considera que ambos programas están vinculados y teme que los iraníes carguen en el futuro sus cohetes con cabezas nucleares, pero Teherán insiste en que no cuenta con este tipo de proyectiles y defiende el carácter defensivo de sus actividades.

Cuando se apruebe la nueva ley Irán dispondrá de 520 millones de dólares extra para su partida de Defensa a repartir a partes iguales entre el programa balístico y las Fuerzas Quds, el brazo exterior de la Guardia Revolucionaria encargado de las operaciones en lugares como Siria o Irak, según reveló la agencia oficial Irna. El cuerpo de la Guardia Revolucionaria es el principal damnificado de las sanciones impuestas desde Estados Unidos. Cada vez que la República Islámica prueba un misil, de largo, medio o corto alcance, EEUU aprueba nuevos castigos y Trump, como ha hecho con Venezuela y Corea del Norte, recuerda que «todas las opciones están sobre la mesa».

Respeto al pacto nuclear

De momento, pese a las declaraciones críticas, la administración estadounidense respeta lo pactado por Barack Obama y el JCPOA sigue vigente. El número dos de Exteriores, Abbas Araqchi defendió ante los diputados que la nueva ley «ha sido diseñada con inteligencia para que no viole el acuerdo nuclear y de esta forma no dará excusas a otros para que lo hagan». En medio de los tradicionales gritos de «¡muerte a Estados Unidos!», familiares en Irán desde el triunfo de la revolución islámica en 1979, la cámara dio su apoyo a un texto que necesitará una segunda votación. Cuando tenga la luz verde definitiva, en un plazo de seis meses obligará a Gobierno, Guardia Revolucionaria y Consejo Supremo de Seguridad a «diseñar un amplio plan estratégico para contrarrestar las amenazas de EEUU», país al que señala como «promotor del terrorismo», según recogió Irna.

El pacto nuclear firmado en 2015 había logrado calmar la tensión que presidía las relaciones entre Irán y EEUU desde 1979, fecha en la que la revolución puso final al reinado del Shá, Mohamed Reza Pahlevi, aliado de Washington en la región. Pero la era Obama es pasado y con Trump, que comparte la agenda regional de Israel, se vuelve a tensar la cuerda y la guerra dialéctica entre los dos países. Esta tensión afecta directamente al recién reelegido presidente, Hasán Rohani, ya que los sectores más radicales presionan a este clérigo etiquetado de moderado para que endurezca su política exterior.