Internacional

El insulto de Duterte a Obama ensombrece la cumbre de países del Sudeste Asiático

El encuentro, destinado a abordar cuestiones como el Mar Meridional de China, comienza con tensiones entre sus miembros

El presidente filipino, Rodrigo Duterte, brinda durante una cena de bienvenida a la cumbre de la Asean
El presidente filipino, Rodrigo Duterte, brinda durante una cena de bienvenida a la cumbre de la Asean - Afp

Apenas bastaron tres palabras (o dos, en su versión original en tagalo) para ensombrecer la cumbre de la Asean, una asociación de diez países del Sudeste Asiático, que arrancaba este martes.

Porque el «hijo de puta» utilizado por el presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, para calificar a su homólogo estadounidense, Barack Obama, ha capitalizado un encuentro encaminado a poner cimientos entre las potencias del continente.

El presidente filipino respondía así a las críticas previas sobre su sangrienta guerra contra el narcotráfrico, que se ha cobrado más de 2.400 vidas en poco más de dos meses.

«Usted debe ser respetuoso. No se limite a dudar en todas las cuestiones y luego hacer comunicados de prensa. Hijo de puta, te voy a maldecir en ese foro», destacó Duterte antes de viajar a Laos para asistir a la cumbre. Posteriormente, Obama cancelaría su encuentro con Duterte.

Duterte, entonces, se veía obligado a recular. «Lamentamos que se haya entendido como un ataque personal hacia el presidente de EE.UU.», reconocía el mandatario filipino, mientras aseguraba sentir un «profundo aprecio y afinidad» por Obama.

Sin embargo, la verborrea de Duterte no será la única cuestión peliaguda a la que se enfrente la cumbre.

Sin comentarios sobre la sentencia de La Haya

Como ya ocurriera el pasado julio, durante un encuentro similar de los ministros de Exteriores regionales celebrado también en la capital de Laos, Vientián, la Asean evitará previsiblemente realizar cualquier comentario sobre el reciente fallo de la Corte Permanente de Arbitraje en La Hayasobre el mar Meridional de China, donde aseguraba que los derechos históricos que alega Pekín para su reclamación «no tienen base legal».

Entonces, según fuentes diplomáticas, Camboya -aliado natural de China en la región- rechazó la mención específica en el texto. Con ello, la ausencia de quórum fue calificada por ciertos analistas como una victoria de China.

«Esto (la sentencia) no era el objeto de nuestra reunión en la Asean. El laudo arbitral es un asunto entre China y las Filipinas», aseguró, en aquel entonces, el ministro de Exteriores filipinas, Perfecto Yasay, en rueda de prensa a su regreso.

«Solo estoy diciendo esto para disipar los informes que aseguran que China salió victorioso en la reunión de la Asean, ya que estuvimos de acuerdo precisamente en no mencionar la sentencia», destacaba el canciller.

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