Ivanka preside la «histórica» apertura de la Embajada de EE.UU. en Jerusalén

El presidente israelí, Reuvén Rivlin y el primer ministro, Benjamin Netanyahu, dan las gracias a Trump por su «coraje» y por ser un hombre de palabra

Corresponsal en JerusalénActualizado:

El antiguo consulado de Estados Unidos en el barrio de Arnona se convirtió en Embajada y Donald Trump cumplió la palabra que dio durante la campaña electoral. Un cambio histórico que se materializó cuando Ivanka Trump, en nombre de su padre, junto al secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, destaparon la placa al frente del edificio. «En nombre del 45º presidente de Estados Unidos de América, os damos la bienvenida oficialmente, por primera vez, en la embajada de Estados Unidos aquí en Jerusalén, la capital de Israel», declaró Ivanka a los invitados que se dieron cita en una legación absolutamente blindada para una ocasión tan especial que los estadounidenses hicieron coincidir con el día exacto de la creación del Estado judío.

Mientras sonaba el himno de EE.UU. y el presidente israelí, Reuvén Rivlin, y el primer ministro, Benjamin Netanyahu, daban las gracias a Trump por su «coraje» y por ser un hombre de palabra, comenzaban a llegar las noticias del baño de sangre en la frontera gazatí, donde decenas de manifestantes perdieron la vida por disparos del francotiradores del Ejército y miles resultaron heridos cuando protestaban a favor de su derecho al retorno de las tierras de las que fueron expulsados en 1948 y en contra de esta inauguración. Los palestinos consideran que el traslado de las embajadas a la ciudad santa entierra para siempre la solución de los dos estados y consolida aun más la ocupación israelí.

El presidente estadounidense estuvo presente en la gala a través de un video mensaje en el que declaró que «nuestra mayor esperanza es la paz, y EEUU está comprometido con la paz en Oriente Medio, y con respetar el “statu quo” en Jerusalén». Trump insistió en que el traslado de su legación favorece a la paz, pero en las primeras horas, al menos, resultó todo lo contrario como se pudo ver en la verja de Gaza. El magnate felicitó a los israelíes por lo que calificó de «día histórico».

La teoría de que el traslado de la embajada favorece a la paz la defiende también el gobierno israelí y se basa en que «se trata de una gran decisión que va a permitir al pueblo judío hacer en el futuro pequeñas concesiones en el proceso de paz, por eso decimos que es un gran paso para resolver el conflicto», apunta Dan Diker, analista del Jerusalem Center For Public Affairs.

Reacciones internacionales

La comunidad internacional no ha tardado en condenar la apertura de la embajada de los Estados Unidos en Jerusalén. Gran Bretaña, principal aliado de EE.UU., fue el primer país en pronunciarse ante la medida: «No estamos de acuerdo con la decisión de Estados Unidos de trasladar su embajada a Jerusalén y reconocerla como la capital de Israel antes de un acuerdo sobre su estatus», ha señalado la portavoz del primer ministro Theresa May. «La embajada británica en Israel tiene su sede en Tel Aviv y no tenemos planes de moverla», ha asegurado.

Rusia también ha manifestado su rechazo ante la arbitrariedad del Donald Trump y ha expresado su miedo a que la situación empeore en la región. «Rusia ha expresado su temor ante la escalada del conflicto en la región» ha dicho el portavoz del presidente ruso, Vladimir Putin, Dmitry Peskov.

«Rechazamos esta decisión, que viola el derecho internacional y las resoluciones de la ONU», dijo el presidente Recep Tayyip Erdogan. «Con esta decisión, Estados Unidos eligió ser parte del problema y perder su papel como mediador en el proceso de paz» en Medio Oriente.

El portavoz del gobierno turco, Bekir Bozdag, también ha denunciado en Twitter una «masacre» en la frontera con la franja de Gaza, que «la administración de los Estados Unidos es tan responsable como Israel». «Al transferir su embajada a Jerusalén, la administración de los EE.UU. ha socavado las posibilidades de un arreglo pacífico y ha provocado un incendio que causará más víctimas humanas, destrucción y desastres en la región».