Polonia se viste de negro por la nueva Ley del aborto

Miles de personas protestaron en Varsovia contra el proyecto de ley que prevé prohibir el aborto e imponer penas de cárcel a quienes lo practiquen

Miles de mujeres vestidas de negro protestaron en Polonia contra una nueva ley que prevé prohibir el aborto e imponer penas de cárcel a quienes lo practiquen, en una jornada denominada «Lunes Negro». Distintos colectivos habían convocado a las polacas a una huelga general y Varsovia fue el escenario de las principales protestas, que culminaron con una manifestación en el centro de la ciudad en la que, a pesar de la intensa lluvia, participaron miles de personas. Antes, desde primera hora de la mañana, grupos de mujeres vestidas de negro recorrieron las calles de las principales ciudades polacas con carteles donde demandaban el derecho a decidir sobre su propio embarazo y más libertad sexual. Se sucedieron también los mensajes contra el partido gobernante Ley y Justicia, la fuerza nacionalista conservadora que gobierna el país tras lograr mayoría absoluta en octubre de 2015. «¡Paremos a los fanáticos!», «¡Queremos médicos, no misioneros!» o «Mi cuerpo, mi elección», fueron algunos de los lemas que corearon las manifestantes. Miles de personas se reunieron en Varsovia para protestar por el nuevo proyecto de ley. La jornada pasará a la historia como «Lunes negro». Entre las manifestantes había feministas, pro-abortistas, pero también católicas practicantes que, sin defender la liberalización total de la interrupción voluntaria del embarazo, sí consideran que las mujeres deben tener plena libertad para decidir en situaciones como una violación o la malformación del feto. En varios casos las empresas polacas dieron el día libre a sus empleadas en solidaridad con la protesta, que a través de las redes sociales había pedido a todas las mujeres del país «ausentarse del trabajo, alegar enfermedad o cualquier otro pretexto» para sumarse a las marchas. «¡Paremos a los fanáticos!», «¡Queremos médicos, no misioneros!» o «Mi cuerpo, mi elección», fueron algunos de los lemas que corearon las manifestantes. El detonante de la protesta tuvo lugar el pasado 23 de septiembre, cuando el Parlamento polaco admitió a trámite una iniciativa popular que propone prohibir la interrupción voluntaria del embarazo, penas de cárcel para las mujeres que aborten. La ley prevé mayores castigos para los médicos e incluso la apertura de investigación en los casos de aborto natural. Los datos oficiales indican que alrededor de mil polacas abortan cada año en el país, aunque organizaciones feministas como la Federación para la Mujer y la Planificación Familiar creen que la cifra real se sitúa en 150.000 casos. Entre las manifestantes había feministas, pro-abortistas, pero también católicas practicantes que, sin defender la liberalización total de la interrupción voluntaria del embarazo, sí consideran que las mujeres deben tener plena libertad para decidir en situaciones como una violación o la malformación del feto. Unas 17.000 personas participaron en la manifestación por el centro de Varsovia, calcula la Policía. Varsovia fue el escenario de las principales protestas, que culminaron con una manifestación en el centro de la ciudad en la que, a pesar de la intensa lluvia, llegaron a participar hasta 17.000 personas, según informó también hoy la policía polaca. Una mujer participante en la marcha del «Lunes negro» dona sangre. Al final de la manifestación se produjeron algunos disturbios. Estos se dieron principalmente en Poznan y Varsovia, aunque por lo general fue una jornada tranquila.