Internacional

Identifican al menos a tres implicados en el secuestro y asesinato de María Villar

El ya detenido confesó su delito, y la policía mexicana busca a otros dos implicados que ya ha identificado

Plaza comercial de México D. F. donde la víctima tomó un falso taxi antes de ser secuestrada - EFE
YAIZA SANTOS México D.f. - Actualizado: Guardado en:

Las autoridades mexicanas han ofrecido más detalles sobre el secuestro y el asesinato hace dos semanas de la española María Villar Galaz, sobrina del presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Ángel María Villar. Gustavo Salas, responsable de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), precisó que el único detenido hasta ahora, capturado el jueves en el Estado de México, vecino a la capital mexicana, responde al nombre de Óscar.

El subprocurador dijo «con toda contundencia» que tienen pruebas «directas e indubitables, de carácter científico» de la participación de este detenido en los hechos, y que se buscan a «otros probables responsables». Fuentes cercanas a la investigación apuntan que tienen identificados a dos más.

Medios locales publicaron que el detenido había confesado su participación en los delitos, que estaba vinculado a un cuerpo de seguridad y que los implicados seguían instrucciones de un sujeto que cumple condena en una cárcel de la Ciudad de México.

En su rueda de prensa, Gustavo Salas ofreció detalles de lo que pasó desde que el martes 13 de septiembre María Villar salió del centro comercial Patio Santa Fe, aledaño a las oficinas de IBM donde trabajaba, al oeste de la capital, y tomó el falso taxi que torcería su destino. Eso sucedió sobre las 21:20. El coche simulaba hacer base en una parada segura. Unos diez minutos más tarde, ya a bordo del vehículo, se comunicó con su familia para avisar que ya iba para casa, en el barrio de Polanco, a una media hora de distancia.

«Sin embargo, unos metros adelante», relató el subprocurador, «una segunda persona abordó el automóvil, provocando la sorpresa y la alerta de la víctima, quien intentó descender de la unidad, para lo cual forcejeó con la segunda persona». María fue inmovilizada con un aparato de descargas eléctrica y «sometida violentamente» por los dos tipos. La esposaron y pusieron rumbo a Toluca por la carretera sin peaje. En la capital del Estado de México fue donde la despojaron de sus pertenencias y empezaron a esquilmar su tarjeta de crédito. Después la llevarían al cercano municipio de Santiago Tianguistenco, donde la mantuvieron secuestrada día y medio, hasta que le quitaron la vida.

El miércoles 14 de septiembre, los secuestradores llamaron a la familia de Villar y solicitaron el pago de un rescate. Fue entonces cuando el marido de la chica, Cristiano Do Vale, se puso en contacto con la Policía Federal. Salas destacó que se siguió el protocolo de actuación, que se obtuvo una prueba de vida de la víctima y que se acordó un rescate «sustancialmente menor» al exigido en un principio. El pago se realizó en el barrio de Iztapalapa, al este de la Ciudad de México, donde los secuestradores volvieron a sacar dinero de la tarjeta de María, y más tarde ofrecieron una segunda prueba de vida.

El móvil del secuestro, explicó el subprocurador, era exclusivamente económico. No se explican qué pudo salir mal: por qué en lugar de devolverla, los delincuentes cortaron la comunicación y la mataron esa misma noche.

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