El líder norcoreano Kim Jong-un junto a su hermana Kim Yo-jong
El líder norcoreano Kim Jong-un junto a su hermana Kim Yo-jong - EFE

Kim Jong-un envía a su hermana a Corea del Sur para los Juegos Olímpicos de Invierno

Kim Yo-jong, quien es asesora personal del dictador y podría traer un mensaje suyo, será el primer miembro en viajar al Sur de esta dinastía comunista, que lleva ya tres generaciones en el poder

ENVIADO ESPECIAL A SEÚLActualizado:

En un calculado golpe de efecto, el dictador de Corea del Norte, Kim Jong-un, enviará a su hermana, Yo-jong, a Corea del Sur con motivo de los Juegos Olímpicos de Invierno, que empiezan el viernes en el condado de PyeongChang. Según ha confirmado este miércoles el Ministerio para la Unificación surcoreano, Kim Yo-jong se suma así a la delegación oficial del régimen que acudirá a dicho evento, encabezada por el presidente del Parlamento y jefe de Estado honorario, Kim Yong-nam. Junto a ellos figurarán Ri Son-gwon, responsable de las relaciones intercoreanas, y Choe Hwi, presidente del Comité de Guía del Deporte Nacional.

Dentro del deshielo entre las dos Coreas que han traído estas Olimpiadas después de más de dos años de tensión militar, la visita de la «hermanísima» tiene una enorme trascendencia política. Kim Yo-jong, que ascendió en octubre al Politburó del Partido de los Trabajadores y es una de las principales asesoras del dictador, se convertirá en el primer miembro en viajar a Corea del Sur de esta dinastía, que lleva ya tres generaciones dirigiendo con puño de hierro el Norte.

Confiando en que traiga algún mensaje personal de su hermano, el portavoz de la Presidencia surcoreana, Kim Eui-kyeom, le dio la bienvenida. A su juicio, «la delegación de Corea del Norte refleja su voluntad de celebrar los Juegos Olímpicos de Invierno de PyeongChang y también de rebajar la tensión», según informa la agencia de noticias Yonhap.

Pero esta visita puede traerle algún quebradero de cabeza al presidente surcoreano, Moon Jae-in, porque Kim Yo-jong está incluida en una lista negra de Estados Unidos por la violación de derechos humanos de que acusa al régimen estalinista de Pyongyang. Además, el presidente del Comité de Guía del Deporte Nacional, Choe Hwi, es objetivo de las sanciones adoptadas por el Consejo de Seguridad de la ONU contra el programa nuclear norcoreano. Como tales sanciones prohíben que ambos viajen a otros países, Seúl está consultando a Washington sobre esta visita para hacer una excepción, recoge Yonhap.

La delegación de Pyongyang llegará a Corea del Sur el viernes, día en que comienzan los Juegos Olímpicos de Invierno, y tiene previsto regresar el domingo. Aunque todavía no se sabe quiénes asistirán a la ceremonia de inauguración, en la que también estará el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, sí tendrán una reunión con altos cargos surcoreanos donde Kim Yo-jong será los ojos, oídos y boca de su hermano. Después de amenazar al mundo durante los dos últimos años con dos ensayos nucleares y constantes lanzamientos de misiles, entre ellos varios intercontinentales, Kim Jong-un aboga ahora por la «diplomacia olímpica» para reducir la tensión.

Para algunos expertos, se ha visto forzado por el endurecimiento de las sanciones internacionales y pretende así separar a Corea del Sur de la línea dura que propugnan EE.UU. y Japón, ya que el presidente Moon Jae-in viene abogando por el diálogo desde que ganó las elecciones en mayo. Pero, de camino a PyeongChang, el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, ya ha advertido de que seguirá la presión sobre el régimen. «Viajamos a las Olimpiadas para asegurarnos de que Corea del Norte no usa su potente simbolismo como telón de fondo para ocultar la verdad sobre su régimen”, señaló Pence. Además, avanzó que la Casa Blanca “desvelará pronto la más dura y agresiva ronda de sanciones económicas sobre Corea del Norte».