Diosdado Cabello durante una sesión de la Asamblea Nacional Constituyente
Diosdado Cabello durante una sesión de la Asamblea Nacional Constituyente - EFE

El halcón Diosdado Cabello resurge de sus cenizas

Cabello fue quien comunicó la primera asonada contra el régimen que encabeza Nicolás Maduro

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Poder dentro del poder, Diosdado Cabello, de 54 años, resurge de sus cenizas antes de que se las pueda llevar el soplido de otros vientos políticos. No había terminado de digerir la derrota de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), donde perdió la Presidencia en favor de Delcy Rodríguez, cuando volvió a tomar las riendas para sofocar –o comunicar- la primera asonada contra el régimen que encabeza Nicolás Maduro.

No fue éste, ni el ministro de Defensa Vladimir Padrino López, ni el vicepresidente Tareck El-Aissami los que salieron por la mañana a explicar qué estaba sucediendo el domingo en Valencia, -a unos 200 km de Caracas- con un puñado de militares, presuntamente en retiro. Mudos todos los jerarcas, Cabello, en rigor un diputado constituyente, se despachó en Twitter para dibujar el escenario oficial.Esto es, calificar a los rebeldes de terroristas ajenos a las Fuerza Nacional Bolivariana (FNB) y proclamar la victoria del verdadero Ejército que hizo abortar la «Operación David Caracabobo». Diosdado lo hizo con la autoridad del cargo que no tiene y demostró que, pese a los formalismos, sigue siendo el que –con el visto bueno de los otros- ordena y manda en situaciones complicadas. Maduro, en un escenario de confusión e incredulidad sobre el golpe que no fue, no diría una palabra hasta media tarde en su programa, «Los domingos con Maduro» donde hablaría de «terroristas» y «mercenarios» disfrazados «de militares».

La cuenta de twitter de Cabello, como la de todos los que son y quieren ser alguien en Venezuela, se ha convertido en la caja de resonancia con más eco del país. En las últimas horas se ensañó con el republicano Marco Rubio. Ironías del destino, el hombre que está bajo sospecha en cuanto negocio espurio o contrabando (incluído el mercado de estupefacientes) se hace en Venezuela, se refirió al senador por Florida como «Narco Rubio, alias @marcorubio, lo peor de la política imperial, aparece como el defensor de los terroristas que atacaron Fuerte Paramacay». En otro tuit, en otra demostración de poder y autonomía, le advierte, «serás derrotado una y mil veces».

Presidente interino por 48 horas en el 2002, -tras el golpe de Estado contra Hugo Chávez -y la caída de Pedro Carmona-, ex vicepresidente, ex titular de la Asamblea Legislativa que ahora quiere hacer desaparecer, ministro de Obras Públicas y Vivienda, de Infraestructura, de Interior y Justicia, y de la Secretaria de la Presidencia, Diosdado Cabello recibió todos esos cargos de Chávez. Maduro, oficialmente, no le entregó un puesto de poder. Por sí mismo fue Gobernador del Estado de Miranda, curiosamente el puesto que hoy ocupa Henrique Capriles.

«Mientras Diosdado no te nombre en 'El mazo dando', su programa de televisión, puedes dormir tranquilo», observa un periodista que prefiere que su nombre quede en reserva. Desde esa tribuna, con un garrote como el palo de bastos de los juegos de naipes sobre la mesa, Cabello repasa a cuchilla la actualidad y a la prensa extranjera. Actual vicepresidente del PSUV (Partido Socialista Unido de Venezuela) cuida con celo su casa de las afueras de Caracas. El alcalde del municipio, José Fernández, gallego de nacimiento, entendió clarito el mensaje cuando le hizo responsable de cualquier desperfecto que pudiera sufrir su vivienda y de las manifestaciones de la oposición.

Casado y con cuatro hijos, su ambición desmesurada no terminó de convencer a Hugo Chávez. El caudillo venezolano, al que cita a menudo, prefirió como sucesor a Nicolás Maduro, alguien más leal y con mejores relaciones con Cuba.