Venezolanos sintecho se refugian en Cúcuta (Colombia), el pasado 23 de enero
Venezolanos sintecho se refugian en Cúcuta (Colombia), el pasado 23 de enero - Reuters

La economía de Venezuela se desplomará este año un 15%

El FMI achaca el hundimiento al «colapso del petróleo y la falta de confianza» en el país

Corresponsal en WashingtonActualizado:

Venezuela se acerca al abismo a pasos agigantados. Con cifras que recuerdan a los países europeos durante la posguerra o a naciones africanas que sufrieron conflictos civiles armados, el colapso de la economía no sólo es un hecho, sino que su agravamiento se ha acelerado. Las previsiones del Fondo Monetario Internacional (FMI) para este año sitúan al país sudamericano en un hundimiento sin precedentes, con una caída del Producto Interior Bruto (PIB) del 15%. Nueve más que los que había calculado en su informe anterior. La deriva es tal que si se confirma la predicción, Venezuela habrá perdido la mitad de su economía en los últimos seis años. Un panorama trágico para uno los países del mundo más ricos en materias primas.

Mientras Nicolás Maduro se aventura a intentar renovar su mandato en las urnas la próxima primavera, el organismo que vela por las finanzas internacionales presentó este jueves un mapa desolador. Aunque sea menos relevante para un presidente que ha mantenido a su país fuera del FMI, los cálculos de la institución se han venido cumpliendo hasta ahora. Incluido el aumento de la inflación el pasado año, hasta el 2.500%, un disparatado ratio que se quedará corto en 2018, cuando el organismo prevé que el índice precios en Venezuela alcance el 15.000%.

El Fondo Monetario atribuye al «colapso de la producción petrolera y la pérdida de confianza en la moneda nacional», el desmoronamiento de un país sin crédito en la esfera internacional. A los que añade un déficit galopante. Ya el pasado 8 de enero, la Asociación de Corredores de Mercados Emergentes corroboraba que los títulos de deuda emitidos por Venezuela se encuentran «en situación de default (suspensión de pagos)». Poco antes, en diciembre de 2017, agencias calificadoras de riesgo como S&P y Fitch habían declarado de la misma forma al país y a su compañía bandera de petróleo, Pdvsa. Las obligaciones de Venezuela ya sólo cuentan con un valor nominal, lo que ha hecho mella también en las reservas del país, que suman 9.700 millones de dólares. El problema es que tiene pendientes de reembolsar casi 9.500 a lo largo de este año.

Producción de petróleo

La pérdida de producción de crudo, el gran motor de la economía de Venezuela, no para de caer, después de que el pasado año se situara en el nivel más bajo en 28 años. Con un descenso de 216.000, el país fabricó un total de 1,6 millones de barriles al día.

No es la única mala noticia para los venezolanos. Como consecuencia de una actividad económica cerca de la parálisis, las previsiones para el desempleo colocan al país sudamericano en uno de los ratios más altos en mucho tiempo, del 30%.

Crecimiento de los países vecinos

La gravedad de la crisis aún resalta más si se compara con el comportamiento del resto de los países del continente. En el conjunto de una economía mundial que rozará este año el 4% de incremento, los cálculos del FBI mejoran las cifras de casi todos los principales países latinoamericanos. Los crecimientos previstos para Perú (4%), Colombia (3%), Chile (3%) y Ecuador (2,2%), dejan todavía en peor lugar la gestión del presidente Maduro y señalan a su país como la oveja negra del continente.