Internacional

Duterte vuelve a descargar sus iras contra EE.UU. por el rechazo a la venta de 26.000 fusiles a Filipinas

El mandatario sugiere su disposición a adquirir el armamento de China o Rusia

Rodrigo Duterte, durante una conferencia
Rodrigo Duterte, durante una conferencia - EFE

«Tontos» y «monos». La verborrea del presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, vuelve a agitarse. El último destinatario de sus iras es el Gobierno de Estados Unidos, tras anunciar la suspensión de la venta prevista de 26.000 fusiles de asalto para su país.

A comienzos de semana, el Departamento de Estado norteamericano confirmaba la marcha atrás en la operación, tras el rechazo público del senador Ben Cardin a la misma (Cardin es el principal miembro del partido demócrata en la comisión de relaciones exteriores del Senado).

«Fíjense en estos monos, las 26.000 armas que queremos comprar no nos las quieren vender», aseguró Duterte, quien sugirió su disposición a adquirir los fusiles de China o Rusia.

Ya a finales de septiembre, el mandatario exhibía su intención de visitar estos países con el objetivo de abrir nuevas alianzas comerciales. De forma paralela, el mandatario aseguró entonces que su relación con Estados Unidos se encontraba cercana a un punto «de no retorno».

«Retirad vuestras inversiones, adelante», aseveró Duterte, quien destacó estar al límite de «cruzar el Rubicon» en sus relaciones con Estados Unidos. «Voy a abrirme al otro lado de la barrera ideológica: China, Rusia -venid», añadió.

Desencuentros con Washington

Desde su investidura el pasado 30 de junio, Duterte ha protagonizado numerosos desencuentros con Washington. El más sonoro de ellos tenía lugar durante la jornada previa a la cumbre en Laos de la ASEAN, una asociación de diez de las principales potencias del Sudeste Asiático. Entonces Duterte calificaba a su homólogo estadounidense, Barack Obama, quien también acudía al encuentro, de «hijo de puta» (sic).

De igual modo, el pasado mes de octubre, Duterte volvía a tensar la cuerda de las relaciones durante las maniobras militares conjuntas entre Filipinas y EE.UU., realizadas anualmente y que tienen su origen en el Tratado de Defensa Mutua de 1951.

«El primero en golpear ha sido el Departamento de Estado, así que puedes irte al infierno, (Barack) Obama», aseguró Duterte en referencia a las críticas recibidas por su polémica guerra contra el narcotráfico. De igual modo, añadió que la Unión Europea se puede ir al purgatorio. «El infierno está lleno», justificó.

La realización de estas maniobras militares conjuntas (denominadas Balikatan, «hombro con hombro» en lengua tagalo) se fundamenta en el Tratado de Defensa Mutua de 1951, que invoca un apoyo común en caso de ataque por parte de un tercer Estado. «Esta es una alianza robusta y que beneficia a nuestros países», destacaba, ente sentido, el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest.

Sin embargo, Duterte anunciaba que estos ejercicios, llevados a cabo en la isla norteña de Luzón y donde toman parte hasta dos millares de efectivos militares, pueden ser los últimos.

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