Estos son los países donde se ejecuta a más personas, con China al frente

El año pasado se produjeron al menos 993 ejecuciones en 23 países, un 4% menos que en 2016; mientras que las sentencias de pena capital descendieron en un 16%

MADRIDActualizado:

China continúa siendo el «verdugo más importante del mundo», según el último informe publicado por Amnistía Internacional (AI). De hecho, el país llevó a cabo en 2017 más ejecuciones que la suma de todas las del resto del mundo.

Así, según la ONG, durante 2017 se registraron un mínimo de 993 ejecuciones en 23 países, «lo que supone una reducción del 4% respecto a 2016» (con 1.032 ejecuciones) y del 39% respecto a 2015 (cuando la organización informó de 1.634 ejecuciones, la cifra más elevada desde 1989). En cuanto al número de condenas a la pena capital, el año pasado se registraron al menos 2.591 en 53 países, lo que supone un descenso de algo más del 16% con respecto a la cifra récord de 3.117 condenas a muerte registrada en 2016.

Sin embargo, el informe matiza que estas cifras «no incluyen los miles de condenas a muerte y ejecuciones que —según cree Amnistía— fueron impuestas y consumadas en China, donde las cifras correspondientes siguen clasificadas como secreto de Estado».

Además de destacar la mejora de la situación en países del África subsahariana, «donde Guinea se ha convertido en el 20º Estado abolicionista», AI subraya la disminución de la pena de muerte en países «que son firmes defensores de ella». En Irán, las ejecuciones registradas se redujeron «en un 11% y las relacionadas en concreto con delitos de drogas descendieron en un 40%». Asimismo, se tomaron medidas para elevar la cantidad de droga necesaria para imponer la pena de muerte preceptiva. En Malasia, se reformó la legislación antidroga, que pasó a permitir discrecionalidad a la hora de imponer condenas en casos de narcotráfico. La ONG vaticina que estas reformas se traducirán, «probablemente», en un descenso en el número de condenas a muerte impuestas en ambos países en el futuro.

Delitos de drogas

Sin embargo, AI hace un especial hincapié en los países donde se ejecutó por cometer delitos relacionados con la drogas. Registró ejecuciones por esta cuestión en cuatro países: Arabia Saudí, China (donde las cifras están clasificadas como secreto de Estado), Irán y Singapur.

El secretismo que rodeaba la pena capital en Malasia y Vietnam impidió determinar si se habían llevado a cabo o no ejecuciones por delitos de drogas. En 2017, Singapur ahorcó a ocho personas, todas ellas por delitos de drogas, con lo que duplicó la cifra de 2016. La tendencia fue similar en Arabia Saudí, donde las decapitaciones por cuestiones de drogas se dispararon, pasando del 16% del total de ejecuciones en 2016 al 40% en 2017.

«Pese a los avances en la abolición de esta pena aberrante, quedan aún unos cuantos líderes que prefieren recurrir a la pena capital como ‘solución rápida’ en lugar de abordar la raíz de los problemas con políticas humanas y de base empírica. Los líderes fuertes ejecutan políticas, no a personas», ha afirmado Salil Shetty, secretario general de Amnistía Internacional. «Las draconianas medidas contra las drogas que se aplican ampliamente en Oriente Medio y la región de Asia y Oceanía han fracasado estrepitosamente a la hora de solucionar el problema».

Españoles condenados

La ONG también hace referencia a los españoles que en la actualidad están condenados a muerte en el mundo. Según el informe, el Tribunal Supremo de Florida anuló el 4 de febrero de 2016 la condena a muerte de Pablo Ibar, español que permaneció en el corredor 16 años. El Tribunal ordenó llevar a cabo un nuevo juicio, que está pendiente de celebrarse.

Ante la condena a muerte del español Artur Segarra el 21 de abril de 2017 en Tailandia, acusado del asesinato en Bangkok de otro español, David Bernat, Amnistía Internacional declaró su rechazo, ya que la organización se opone a la pena de muerte en todos los casos.

Asimismo la organización tuvo conocimiento de la condena a muerte en Egipto de Ahmed el Saadany Ghaly, de nacionalidad española. Según informaciones recibidas, Ahmed fue detenido y acusado de haber asesinado a su cuñado el 13 de diciembre de 2016, y durante su detención al parecer no tuvo asistencia letrada, fue torturado y amenazado con que su familia sería torturada. Amnistía Internacional está documentando este caso.